El luchador irlandés de artes marciales mixtas, Conor McGregor se presentó ante la corte este jueves, luego del altercado que protagonizó en abril pasado, cuando atacó un autobús lleno de luchadores de la UFC previo al evento de UFC 223, en Brooklyn, Nueva York. Abordo de dicho autobús, iba Khabib Nurmagomedov, quien pelearía por el cinturón que le pertenecía entonces a McGregor.

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Luego de estos actos, Dana White, presidente de la UFC, anunció que la policía de Estados Unidos tenía una orden de búsqueda y captura para McGregor y fue contundente en decir que lo ocurrido mostraba el comportamiento digno de un criminal y que le daba asco.

McGregor, que no pelea para la UFC desde noviembre de 2016, fue despojado del campeonato de las 155 libras y citado a la corte a declarar. Se confirmo que en caso de resultar culpable, podría pasar hasta siete años en prisión pues los ataques de ese tipo son considerados un delito grave.

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Finalmente el irlandés y su amigo, el también peleador Cian Cowley, que fue participe de los ataques, tuvieron una rápida comparecencia en la corte donde McGregor declaró ante el juez:

“Lamento los actos que me trajeron aquí hoy. Entiendo la gravedad del caso, espero que la solución se encuentre pronto”

Al parecer la estrategia de Conor McGregor y sus abogados es reconocer la culpabilidad y buscar un acuerdo, tratando de que sea juzgado por delitos menores y no vaya a prisión. McGregor quedó en libertad luego depositar una fianza de 50 mil dólares, pero deberá regresar a la corte el 26 de julio.