Han pasado seis meses desde que se dio la pelea de la que ya sabíamos el resultado antes de empezar, pero que al final todos vimos. Sí, hablamos de la Mayweather vs McGregor. Y es que, aunque se haya generado mucha expectación alrededor de este enfrentamiento, la verdad resultaba complicado pensar que el irlandés le ganara a The Money. Misma situación que se ha visto en las últimas semanas, con una posible revancha, pero esta vez en el terreno de McGregor: en el octágono. Sin embargo, si tú estás esperando dicha pelea, lamentamos decirte que nunca se llevará acabo.

Veamos un poco la situación para entender la aseveración anterior. Las redes sociales han influido demasiado en esta rivalidad deportiva y desde esa trinchera es como se ha fraguado todo, inclusive la primera pelea misma. ¿Recuerdan cómo comenzó todo? Conor pidiendo una licencia para boxear en el estado de Nevada, la cual le fue dada y a partir de ahí “molestar” al boxeador con mejor récord (49-0) a través de Twitter, Instagram, Facebook o cualquier red social que se le atravesara. Todo hasta que Floyd aceptó la pelea y se dio.

De que Conor tuvo valor, lo tuvo. No hay duda.

Tras el éxito (monetario) de su enfrentamiento, casi al momento de que declararan ganador a Mayweather Jr. por nocaut técnico, las notas, rumores y deseos de aficionados sentenciaban que habría una revancha y el escenario ahora sería a favor del irlandés. ¿Lo mejor? Parecía posible, así lo hacían notar, otra vez, las redes.

Floyd Mayweather tomándose una foto entrenando en un octágono, subiéndola a su Instagram. Respuesta inmediata de Conor. The Money posteando en su Facebook una imagen como si golpeara a McGregor, respuesta inmediata del peleador irlandés.

La historia se repetía ahora a la inversa. El ex boxeador “picándole la cresta” al artemarcialista. El resultado tendría que ser el mismo. ¡Teníamos que ver a Floyd en la jaula! Ya no.

Solo dos respuestas por parte de ambos protagonistas han enterrado la oportunidad de ver a Conor pateando a Mayweather.

“Estoy contento por Floyd Mayweather y su reciente anuncio de que está fuera de negociar otra pelea. Yo no soy un oportunista, no soy como los demás, por eso nunca pedí una revancha. Entiendo por completo su retiro, estoy feliz por él. Seguiré mi camino y veremos a dónde me llevan las negociaciones. Que tengas un gran retiro, Floyd Mayweather. Ahora ven aquí y dame un abrazo por los viejos tiempos, estoy orgulloso de ti”, publicó en sus redes The Notorious, dejando un mensaje “cariñoso” a su gran rival, en vez de provocarlo como acostumbraba.

Conoc McGregor Floyd Mayweather revancha

Preguntado por el sitio TMZ si las negociaciones se habían caído, como lo sugirió el mensaje de Conor, el ex boxeador se limitó a responder un “no sé”, una contestación extraña y corta para un hombre que en el tema McGregor siempre se ha involucrado más a un simple “no sé”. Parece que el interés se ha terminado para el estadounidense y sin eso, una posible pelea se ha extinto.

¿Resulta extraño qué no se dé la pelea? Viéndolo desde el aspecto monetario, sí. Floyd es una máquina de hacer dinero con sus negocios. Si consideramos que Conor quería quitarse esa espina, también es extraño. Sin embargo, desde el punto inteligente y sensato de The Money, seguro es por ese lado en que las negociaciones no fructificaron.

Con un récord de 50-0 durante toda su carrera, el ego de un Mayweather no le permitiría una derrota. Por más que le ofrecieran 500 millones de dólares, su gran legado está basado en esa marca impoluta y una pelea que la manchara seguro no era opción para el norteamericano.

Ligado a lo anterior, a su “altanería”, Floyd seguro tampoco se puede ver derrotado y humillado en la lona, pues seamos sinceros, la posibilidad de que The Money le ganara en el octágono a Conor era una de 100, quizá menos, pues su habilidades deportivas son muy alejadas a las de las MMA.

“Si no lo hicieron en mi deporte, ¿por qué me van a quitar mi excelencia en otra disciplina?”, quizá fue lo que pensó Floyd antes de poner su rúbrica en un papel que lo “obligara” a perder.

Probablemente eso mismo entendió el propio Notorious, por la frase que dejó en su publicación: “yo no soy un oportunista”, para hacer notar que una pelea con Mayweather, solo para ganarle en su territorio, hubiera sido una desventaja brutal para el ex púgil.

Ahora el camino luce más claro para Conor y puede (necesita) dedicarse de nuevo a ese deporte que lo ha llevado a lo más alto. En su hombro ha llevado por 464 días el cinturón de peso ligero sin haberlo defendido ni una sola vez. Quizá sea momento de que lo haga.

Por su parte, Floyd seguro seguirá con sus fiestas exóticas, gastando millones de dólares y recuperándolos a través de su marca y su promotora.

Parece que a partir de este momento cada quién se dedicará a lo suyo. Y el verlos juntos, de nuevo en una pelea, ha quedado descartado.