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#Futbol

Matías Almeyda, el león ‘bipolar’ que dirige a Chivas


La imagen apareció el 11 de febrero, un día después de que las Chivas perdieran su cuarto partido del Clausura 2018 ante a Santos. Matías Almeyda la colgó en su cuenta de Twitter y pareció ser muy claro sobre su postura y se reafirmó como técnico de uno de los clubes más importante de México.

Desde su llegada, en 2015, el Pelado ha causado la misma sensación que causa el “Rey de la Selva” al ser observado en un zoológico, en un espacio reducido y tras unos barrotes que lo separan de la libertad. La contratación de Matías fue tan exótica como la melena de un león. Llegó con un currículum que no encajaba con el puesto que iba a ocupar.

almeyda leon twitter

Los únicos logros como técnico —sin restarle mérito— habían sido ascender a River Plate y a Banfield a la Primera División de Argentina. Parecía que Vergara, apelando a la mala racha del Guadalajara, se estaba preparando para lo peor.

“Vengo a levantar al gigante”, fue una de las primeras declaraciones que emitió tras su llegada. Era nuevo en nuestro país. Llegó con toda su corte, sabía del reto que estaba por venir.

Ese mismo año, extrañamente, el “león” condujo al Rebaño a ganar la Copa MX. El gigante comenzaba a caminar pero no daba certezas. Las Chivas jugaban bien, pero la maquinaría no estaba engrasada del todo.

Los que “saben” de futbol decían que el de Almeyda era un proceso que tendría un final feliz si se respetaba, que los resultados tardarían en llegar pero lo harían. Dos años después de su llegada, en 2017, las Chivas conseguían el doblete: Copa y Liga.

El Clausura 2017 no fue el más regular para los rojiblancos. Aunque calificaron en tercer lugar, nadie —ni los propios aficionados— pensaban que podrían quedar campeones. Claro, el corazón siempre lo piensa y lo quiere, pero la razón decía que faltaban torneos para que el equipo cuajara.

Y no estaban tan equivocados, el equipo avanzó en la Liguilla utilizando el privilegio que le otorgaba su posición en la tabla. A base de empates y con poca claridad en la delantera, las Chivas llegaron a la final para enfrentar a los Tigres. El resto todos lo conocemos.

Chivas Campeon Matias Almeyda

El siguiente torneo Chivas no jaló. ¿Campeonitis? No lo creo. El rebaño no dejó títere con cabeza y se convirtió en el peor campeón defensor de la Liga MX en la historia de los torneos cortos.

¿Sería irresponsable comparar la inestabilidad del Guadalajara con la del Pelado? Seguro sí, pero es inevitable. Tal y como lo cuenta el mismo Matías en su biografía autorizada, escrita por Diego Borinsky: “Mis amigos no entendían por qué estaba mal si lo tenía todo, pero no pasaba por tener o no tener, sino por creerse alguien, porque dejas de jugar y de soñar”.

¿No encuentran similitud en los partidos de Chivas? Lo tienen todo, juegan bien pero fracasan. Al Pelado no podemos reprocharle la entrega, es apasionado y como león enfrenta a sus probables presas en el ecosistema que sea.

En YouTube hay un video alojado que es la perfecta definición del temperamento del argentino. Matías, enfundado en la playera de River, sale custodiado de la cancha de la Bombonera y en el camino enfrenta a La 12 —una de las barras más extremas de Latinoamérica— besando la playera. “Llévenme comida a la cárcel porque voy a volver a besar la camiseta”. Aquella acción desembocó en una acta judicial en contra del Pelado por incitar a la violencia”.

El León que dirige Chivas hoy parece ser el que alguna vez dibujó su hija: viejo y enfermo. Es probable que Guadalajara sume otro torneo para el olvido. El equipo más bipolar de la Liga MX es dirigido por un león que va de la euforia a la amargura.

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Otto Zuloaga

Veterinario frustrado; periodista por diversión y entusiasta del futbol argentino. @otto_zuloaga