Entre retos y certezas, así será el Maratón de la CDMX 2017

Si hay un evento que robará miradas este fin de semana ese será el Maratón de la Ciudad de México. Un evento de talla internacional que de a poco va...

Si hay un evento que robará miradas este fin de semana ese será el Maratón de la Ciudad de México. Un evento de talla internacional que de a poco va ganándose un lugar y respeto entre corredores, organizadores y otras pruebas de talla mundial.

En la presentación oficial de la edición del 2017, Miguel Ángel Mancera (jefe de gobierno) y Horacio de la Vega (titular de Indeporte de la CDMX) presumieron el gran crecimiento del maratón mexicano a nivel internacional. Hechos que no se pueden negar y para muestra los datos: en 2013 eran seis mil los participantes, cuatro años después el número creció a 40 mil, demostrando la seriedad que se ha invertido en el proyecto.

El éxito exponencial de la prueba celebrada en la Ciudad de México ha traído consigo condecoraciones de importantes instituciones.

En 2014, en su edición número XXXII, el maratón recibió la categoría de oro por parte del The Council for Reponsible Sport, organismo que avala la responsabilidad ecológica de la carrera y ese mismo año la IAAF le otorgó la etiqueta de bronce, la cual reconocía la calidad de la prueba.

Tres años después, el Maratón de la CDMX puede presumir ser uno de los mejores a nivel mundial. Incluso está dentro del Top 10, ocupando el puesto nueve, por debajo de la prueba histórica de Boston y de los majors de Berlín, Londres, New York y Chicago.

“Somos el maratón de mayor crecimiento en los recientes cuatro años; el número cuatro en el continente y el primero de Latinoamérica”, mencionó Mancera en abril de 2017.

Sin embargo, dentro del gran crecimiento alcanzado y reconocimientos, la prueba mexicana aún debe cubrir ciertos retos que están en el horizonte. En 2016 se planeaba que la etiqueta ya fuera plata, pero “el problema fue que de cinco corredores registrados como élite avalados por la IAAF, sólo dos terminaron”, reconoció de La Vega, por lo que en la edición que está por realizarse es uno de los objetivos donde no se puede fallar.

Otro de los asuntos a resolver es la competitividad de los atletas locales. La última vez que un corredor mexicano logró terminar en primera posición fue en 2010, cuando la atleta Karina Pérez Delgado conquistó la rama femenil.

A partir de ese momento la prueba ha sido prácticamente keniata y etíope, sumando un total de ocho ganadores de 12 posibles (ambos sexos), entendiendo que son dos potencias mundiales en este deporte.

Por supuesto que entre mayor categoría obtenga el Maratón de la CDMX, más competidores de élite asistirán al evento. Sin embargo, ¿por qué no pensar en que los atletas aztecas se vuelvan a imponer en su suelo?

No hay duda de que la edición XXXV del Maratón de la CDMX será un éxito. Se esperan a más de 42 mil participantes y una derrama económica de al menos siete millones de dólares (lo conseguido en 2016) en el fin de semana de la prueba.

Si hay un evento que hay reconocer en la CDMX, en materia deportiva, es este maratón. La organización, la planeación, sus participantes y la ciudad misma son para destacar. Si el crecimiento se mantiene de la misma forma que en los últimos cinco años, no será descabellado verlo dentro del Top 5 en poco tiempo.