Tlaloc, el luchador que lució con los Perros del Mal y se volvió standupero

Lalo Elizarrarás es la mayor promesa del stand up mexicano, pero hace unos años incursionó en el pancracio
Fuente: @iztaparrasta (instagram)

Los tiempos cambian y la gente se renueva. Quizás muchos de nosotros tengamos una historia propia digna de ser contada o la conocemos de alguien más. Esos perfiles de gente que se dedicaban a una cosa y luego incursionaron en otra tienen que ser relatadas.

Lee más: Hijo de Rey Mysterio hace historia al ganar su primer lucha en la WWE [VIDEO]

En esta ocasión aparece Tlaloc, un luchador mexicano que nació en Iztapalapa y desde pequeño soñó con subirse a un ring para que la grada lo ovacionara. Lo malo es que esa misma gente lo cohibió al grado de provocar su retiro de los encordados. Tiempo después ingresó al mundo del Stand up y hoy en día está considerado una gran promesa de México.

A través de su cuenta oficial de Youtube, Lalo Elizarrarás contó que desde chico se volvió fanático del pancracio. El primer evento de luchas al que asistió quedará marcado por siempre en su vida, porque ahí tuvo la oportunidad de conocer a dos grandes leyendas: La Parka (QEPD) y el Cibernético. A partir de ahí entró ese “gusanito”.

“Yo nada más me dedicaba a la escuela y a las luchas. Sentía esa cosquilla de como a los 12 años ser luchador. A los 17 me atreví a entrenar. Andaba busque y busque y un güey me contó del que está en Apatlaco, que era del Último Guerrero. Ahí fue la primera vez que toqué un ring. Me entrenaron durante dos años y como al año debuté con un personaje que era equipo de otro compañero que ya no usaba. La neta no me acuerdo ni como me llamaba, era algo de “Black”. Después me compré el mío. Lo primero que compré fueron las botitas”, comentó el entonces peleador.

El nombre Tlaloc nació por un juego de palabras. A su nombre Lalo solo agregó la “T” al principio y la “C” al final. Su mascará era azul, al igual que su traje. Los bordes estuvieron acompañados de Quetzalcóatl.

“Le llevé la idea (de la mascará) a Coco Verde, a los payasos de los luchadores y él fue quien me la hizo”, contó.

En total, Tlaloc disputó alrededor de 15 luchas: “todas fueron moleras“, dijo. Estuvo en peleas de iglesias, aniversarios de mercados y hasta eventos con tintes políticos, pero la función que más recuerda Lalo es cuando compartió cartel con Los Perros del Mal.

“El pico del Tlaloc fue una vez que luché en le mismo evento que lucharon los Perros del Mal. La mía fue la primera lucha y ellos cerraron. Ahí estaban Héctor Garza, el Hijo del Perro, la familia del Tijuana, puro chingón. Entras hasta con musiquita chido, te tratan bien”, expresó.

La era de Tlaloc en la lucha libre duró hasta el 26 de junio del 2012, cuando participó en una función de la Arena 2 de junio, en Neza.

“Yo era de esos morros que veías entrenando y decías ‘no mames este güey trae’. Siempre entrenaba 10 o 20 minutos extra y pues la neta sí me latía; le echaba un chingo de huevos, pero a la hora de luchar con gente era otro; me cohibía. Ahorita ya me vale por el stand up, ya hablo más pero era má penoso. Me daba pena que la gente me viera y me daba tensión; me ponía bien nervioso. Me equivocaba en muchas cosas”, declaró.

Hoy, Lalo Elizarrarás logró llegar a los recintos más importantes de México, solo que lo hizo como standupero. Con presentaciones en el Vive Latino, Coordenada en Guadalajara, Tecate Bajío y Pulso GNP en Querétaro, así es como este personaje logra sacarnos una sonrisa, aunque en un futuro no descarta la opción de volver a los cuadriláteros.

“Tengo la cosquilla de entrenar porque sé que ahorita ya no tengo el miedo de la gente, se me quitó haciendo video, stand up. Quiero en un futuro cercano regresar a entrenar para darle vida al Tlaloc como se merecía”, señaló.

Para conocer más del mundo de la comedia y disfrutar de tus programas favoritos, puedes entrar al site www.distritocomedia.com.

Y por si te lo perdiste:

Fuente