En México, como en el mundo, el futbol está lleno de partidos cargados de gran rivalidad, los famosos e importantísimos clásicos. En el balompié azteca, el más relevante de todos estos juegos es el América vs Chivas; sin embargo, pocas personas lo ponen como el más pasional. Y es que esa característica se encuentra en mayor medida por las zonas geográficas, aunque muchas veces se les quiera restar importancia. Esto anterior bien lo saben Tigres y Monterrey, protagonistas del Clásico Regio, siempre llamado como el partido que “solo importa en Monterrey”, pero que en los últimos años ha generado mayor expectativa que otros duelos.

La Pandilla y Universitarios han forjado un duelo que de a poco gana mayor crédito en todo el país. Sus actuales plantillas, dos de las más poderosas del país e incluso del continente, permiten ver espectáculo en la cancha. Pero… ¿cómo nació y se fortaleció este duelo?

Estas son las razones por las que Tigres ganará el Clásico Regio

El doble inicio de la pasión

El primer registro que se tiene entre Tigres y Monterrey data del año de 1960. Desde aquellas épocas, la diferencia entre clubes se hizo evidente y la primera gran diferencia se dio por el estatus de cada uno. Mientras los de La Pandilla eran considerados los ricos, los felinos eran pobres.

“Cuando el equipo de Tigres nace como representativo de la Universidad, cuando eran las cuotas de la Universidad vs. las del Tec, donde relacionaban al Monterrey porque aquí jugaba (en el estadio Tec), era el equipo rico contra el pobre”, mencionó Jorge Urdiales, exdirectivo de ambas instituciones.

¿Quién diría que seis décadas después se ‘pelearían’ por ser el más rico?

Aquel 13 de marzo de 1960, aún en Segunda División y con un 2-0 a favor de Rayados, significó el ‘debut’ de una rivalidad que al paso de los años se haría más fuerte y relevante.

En Primera División, la rivalidad daría inicio en la temporada 74-75, con un vibrante 3-3 que muchos lo cuentan como el verdadero comienzo de la rivalidad. A partir de ese año, Rayados y Tigres se han visto la cara en 115 juegos más, teniendo como gran granador, hasta este momento, al cuadro hoy dirigido por el Tuca Ferretti, con 42 triunfos, 40 derrotas y 32 empates.

Los partidos del limbo

Por supuesto, en una rivalidad tan importante y añeja, las polémicas no podrían faltar. Si se hace la suma de triunfos empates y descalabros mencionados anteriormente, varios se darán cuenta que el resultado es 114, por lo que dos partidos se quedaron en el aire. Bueno, pues tiene su explicación.

En el historial del Clásico Regio, considerado desde el año 75, hay dos partidos que no tienen un resultado avalado. El primero de ellos se dio en 1985, en un encuentro organizado por el PRI (amistoso) que se tuvo que suspender apenas a unos cuantos minutos de iniciado el partido, debido a una bronca. Sin embargo, lo que pasó en el segundo cotejo, en el año 2000, es más significativo.

En el duelo correspondiente a la Jornada 7 del Verano 2000, Tigres derrotó 6-3 a La Pandilla, en el que era el resultado más abultado de la rivalidad. Sin embargo, la directiva de Rayados apeló ese juego en la mesa, debido a que el jugador felino, Osmar Donizete, fue registrado con una firma falsa, lo que provocó que todos los partidos en los que Donizete había sido parte de la alineación (contra Atlante, Toluca y Monterrey) se repitieran por ser considerado un hecho ilícito. Una trampa.

Si tú estás viendo si te quedas en Primera División o te bajas a Segunda, te tienes que aprovechar de lo que te puedas aprovechar”, mencionó Gilberto Lozano, el entonces presidente del club. Tras jugarse de nuevo, ese Clásico Regio concluiría con un 0-0 que a la postre ayudó a que los Rayados se mantuvieran en el Máximo Circuito, aunque la humillación quedó grabada en la memoria de todos los fanáticos.

Estas son las razones por las que Rayados ganará el Clásico Regio del Apertura 2018

Golpes de muerte

Y hablando de humillaciones, La Pandilla es el equipo que ha vivido las peores vergüenzas en este duelo norteño. Después del 6-3 invalidado, a los blanquiazules nadie los pudo salvar de recibir otra goleada de escándalo, que incluso fue peor a la ya mencionada. En el Apertura 2004, los Tigres le propinaron un 6-2 a Monterrey y con eso firmaron el marcador más abultado en la historia del clásico.

Sin embargo, ese partido del año 2004 no se compara (ni cerca) con la final que los Universitarios ganaron en el Apertura 2017, en la casa y con su gente de Rayados. Ese, sin duda alguna, es el golpe más fuerte que el equipo y afición del Monterrey ha recibido. Un mazazo que quedó para la historia y que nada borrará.

El Apertura 2018 hará revivir la pasión, el coraje y el respeto que se tienen ambas instituciones. Probablemente no sea el Clásico más importante, pero es seguro que no dejará indiferente a nadie. En realidad, parece que nunca lo ha hecho. “El Clásico Regio solo importa en Monterrey”, ¡qué va!