En los últimos dos torneos los Tigres no ha hecho contrataciones de grandes figuras como nos tenían acostumbrados, pero el problema es que tampoco han podido vender y es que hay un problema en el que no pensaron. Resulta que los altos salarios que sus jugadores perciben es el principal impedimento para que puedan negociarlos con otros equipos.

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Los regios ya se dan de topes por los millones de dólares que se le han escapado en el último año. Resulta que hace unos días el Portland Timbers de la Major League Soccer (MLS), toco las puertas de los Tigres para preguntar por la situación de Eduardo Vargas, el delantero chileno que no pasa por el mejor momento en la Liga Bancomer MX.

El equipo estadounidense sabe que el jugador no es barato y tenía preparada una oferta de 10 millones de dólares por el futbolista, los universitarios están dispuestos a negociar, el problema es que cuando se enteraron de su salario decidieron pararon todo, el chileno percibe poco más de 3 millones de dólares anulares. Algo que obligaría al Portland a soltar 13 millones de un solo golpe.

No es la primera vez que le sucede esto a los Tigres, en el pasado régimen de transferencias de la Liga Bancomer MX, Atlas y Cruz Azul estaban interesados en Enner Valencia, pero lo que detuvo las negociaciones fue su salario de 3 millones de dólares, de los más altos en el futbol mexicano. Lo mismo sucedió con Lucas Zelayarán, quien tuvo ofertas para regresar a Argentina, pero el salario es demasiado alto.

Lo que sucede es que cuando los felinos negocian con los jugadores les ofrecen un salario atractivo para que acepten jugar en México, la pretensiones son altas y cuando se quieran deshacer de los jugadores tendrán que convencerlos de ganar menos, algo a que los futbolistas no están dispuestos.

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Zelayarán, Valencia y Vargas son jugadores que no pasan por buen momento y ya son titulares indiscutibles, por lo que los Tigres están dispuestos a negociar, pero no pueden. En las negociaciones que se les cayeron por estos tres jugadores, el equipo norteño perdió poco más de 20 millones de dólares, además de ahorrarse casi 9 millones de dólares en salarios.