¿Por qué la prensa se sorprende de la amabilidad de la nueva generación de entrenadores?

La amabilidad y el buen trato hacia la prensa distingue a la nueva generación de entrenadores del futbol mexicano.

Hace algunos días salieron notas en los medios de comunicación especializados en deportes resaltando la amabilidad de Marcelo Michel Leaño, entrenador del Necaxa, quien al terminar la conferencia de prensa en el Estadio Olímpico Universitario saludó a cada periodista de la mano y les agradeció el haber ido al partido en donde enfrentaron a los Pumas en el partido correspondiente a la jornada 3 del torneo de Apertura 2018 de la Liga Bancomer MX.

Pero, ¿qué relevancia tiene la amabilidad para dedicar una nota? ¿Por qué se tiene que resaltar eso y no su estilo de juego? Bueno todo esto responde a una nueva generación de entrenadores jóvenes, quienes entendieron que las relaciones públicas son importantes, quienes consideran importante dar la imagen que son agradecidos. Ellos son de otra escuela, estudiados en cuestión de imagen, ellos no se muestran como una figura inalcanzable en el futbol, al contrario reflejan una idea de confianza y amabilidad.

Un entrenador de futbol es considerado un líder de un grupo, conocedor, al qué no se le puede interrogar sobre su estilo de juego porque se molesta o que simplemente no reconoce sus errores, son entes inalcanzables, quienes ven a la prensa como un verdadero dolor de muelas.

Las cosas han cambiado, ahora existe una cordialidad. Lo de Marcelo Michel Leaño no es nuevo, durante los años que estuvo en la Liga de Ascenso MX en Venados de Mérida, Coras Tepic y Atlético Zacatepec, siempre se distinguió por su trato a los representantes de los medios comunicación. Tiene una regla básica, la cual expone en su primera conferencia de prensa, “yo estaré aquí para resolver todas sus dudas, no me iré hasta responder hasta la última pregunta”. Al final les manda bendiciones, da las gracias por su presencia y se despide de mano de cada reportero.

Pero hay más, cómo olvidar a Rafael Punte del Río, aquel estratega que hizo historia con Lobos BUAP al llevarlos a la Primera División. En los túneles rumbo a la sala de prensa saluda a todos, cae bien, te desea buen día y te agradece cualquier comentario. Ante los medios se responsabilizaba de los malos resultados y las victorias siempre era la virtud de cada uno de sus jugadores. Sus discursos son agradables, inspiran, son emotivos, vaya es un hombre que sabe controlar a los medios de comunicación.

Pero no termina ahí, convive con los aficionados, platica con ellos y les promete que tendrá buenos resultados, también es el primero en decir que se irá del equipo cuando ya no tenga nada que ofrecer, sabe reconocer sus errores.

¿Alguien recuerda a Irving Rubirosa? Seguro que como jugador muy poco, es un entrenador que comenzó como DT en la Segunda División, recibió una oportunidad en el Ascenso MX con Alebrijes de Oaxaca, un año después fue campeón. Un hombre que combina el gusto del buen vestir con trato a los periodistas. En Oaxaca se acercaba, pedía consejos, se comprometía, todo un RP para transmitir una imagen buena.

Aceptaba sus errores, agradecía a Dios y todas las victorias eran virtud de su equipo.

¿Qué tienen en común estos entrenadores? Trabajan las relaciones públicas, saben que la relación con los medios de comunicación es indispensable para que tengan proyección, ¿qué hacen de diferente a los demás? Simple trato con amabilidad, los periodistas están acostumbrados a tratar con entrenadores rudos, “sabelotodos” y que hacen un favor al conceder la entrevista. Es por ello que se sorprenden con simples acciones de amabilidad.

Ellos representan a una nueva generación de entrenadores que comienzan a dar resultados, se abren paso con su trabajo, con salarios bajos, todo porque no tienen experiencia.

Ahora, ¿cómo buscan su primera oportunidad para dirigir? “Lo normal es que a través de un promotor consigas un trabajo como entrenador, en mi caso yo negocié mi contrato, se habían presentado algunas oportunidades, pero Venados en el Ascenso MX me dio la oportunidad”, dijo Bruno Marioni en una entrevista a Los Pleyers. Presentan proyectos, tratan de que les crean, su currículum son cursos que han tomado, no hay trabajo que los respalde.

“Es complicado por el mercado, la cantidad de entrenadores que hay en México es muy grande. Yo llegué a Venados por un amigo en común que nada tiene que ver con el futbol, me junté con la directiva y acepté la propuesta”, comentó Bruno Marioni.

La nueva generación de entrenadores tratan de conseguir un empleo, saben que de entrada el salario es bajo, pues compiten ante la gran baraja de directores técnicos consolidados y viejos del futbol mexicano. Sus principales armas: amabilidad, estudios y dar juego a los jóvenes. Muchos intentan no trabajar con promotores, ellos mismo negocian, tienen un equipo de trabajo y al final solo piden una oportunidad.

¿Comienza el cambio de una generación? o ¿Solo es una moda? Usted tiene la última palabra, lo que es hecho es que a ellos no se les olvida la amabilidad, no se sienten más que otro.

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