El segundo partido de las Semifinales del Apertura 2018 llegó y no era uno cualquiera: Pumas recibía al América en CU. Uno de los Clásicos del futbol mexicano en Liguilla es algo que nadie se puede perder. Sin embargo, por la importancia del encuentro y los antecedentes entre las aficiones de ambos clubes, era imposible no catalogarlo como un “partido de alto riesgo”, situación que indirectamente puso en el ojo del huracán al nuevo gobierno de la Ciudad de México.

Un día antes del partido, Claudia Sheinbaum tomó protesta como gobernadora de la CDMX y una de las primeras acciones que anunció fue la desintegración del Cuerpo de Granaderos en la capital del país, lo cual provocó diversas opiniones, aunque de inmediato comenzaron las preguntas de cómo se resolverían las cuestiones de seguridad en eventos masivos, como partidos de futbol de relevancia mayúscula y este América-Pumas fue la primera gran prueba.

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“Esta es una prueba de fuego para ver si podemos controlar esta clase de eventos masivos y de alto calibre como es este juego”, comentó un policía para el portal mediotiempo.com, por lo que los tres mil elementos de seguridad que se desplegaron para mantener el orden afuera del Olímpico Universitario, lo hicieron sin tener artefactos de defensa, como los habituales toletes y escudos que portaba el Cuerpo de Granaderos.

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“No quiero que estén platicando, (al contrario), que en todo momento estén pendientes de lo que sucede. Empieza a platicar uno y luego se suma otro, no quiero eso”, fueron algunas de las instrucciones que recogió ESPN en una plática que entablaron algunos de los elementos de seguridad en CU y al parecer hasta el momento toda marcha en orden.

Habrá que esperar al final del encuentro para saber si la primera “prueba de fuego” fue bien resulta por los policías del nuevo gobierno o bien, se tendrá que reconsiderar la decisión de eliminar el grupo de choque.