Veracruz no sale de un escándalo, cuando ya está metido en otro. Primero hagamos un recuento rápido de todo lo que ha enredado al club del puerto jarocho en menos de un año.

  1. En agosto de 2018 Guillermo Vázquez renunció a ser director técnico del equipo por falta de pagos. Días después se destapó que la institución se manejaba bajo los dobles contratos.
  2. En noviembre de 2018, autoridades recibieron denuncias por abuso sexual a jugadores de la categoría Sub-20 de parte de Ángel Fuentes Olivares, supuesto promotor de los escualos.
  3. A mediados de marzo de 2019, Veracruz pasó a la historia de los torneos cortos del futbol mexicano como el club que más rápido ha descendido.

Y mientras solo se estaba a la espera de la decisión de la directiva acerca de pagar los 120 millones de pesos que la Liga MX pide como multa para mantenerse en Primera División, el nombre del equipo está en otro chisme: un grupo de futbolistas fue estafado  por un “directivo” con la promesa de integrarlos a algún conjunto de la institución

Extranjero de la Liga MX es estafado

“Desafortunadamente le aportamos dinero y gradualmente fue subiéndole a los muchachos, porque los muchachos se quedaron acá. Empezó a cobrarles cuota de 3 mil, 4 mil pesos mensuales por la estadía en la casa a cada uno. Nos ofreció que en las visorías de Tiburones Rojos para ubicarlos como jugadores profesiones en la Sub-20 y también al mismo tiempo nos ofreció la ventana de Albinegros de Orizaba, que es de la misma familia Kuri”, confesó el profesor Edgar Monroy Segura en entrevista para ESTO.

Nueve futbolistas, siete colombianos y dos mexicanos, de entre 17 y 21 años, le entregaron dinero a Faustino Villalba Bravo, quien se presentó como socio de los Tiburones del Veracruz. Sin embargo, mediante un comunicado publicado en redes sociales, la institución ya se deslindó completamente de esta persona.

El grupo de jóvenes ya se presentó con la directiva para pedir ayuda pero no obtuvo respuesta de la situación, por lo que recurrieron a las autoridades correspondientes. Hasta ahora el miedo de todos los futbolistas radica en que ya no puedan jugar en otro equipo del país y hasta que atenten contra su seguridad; en el caso de los extranjeros se suma su status migratorio.

“Yo se que hay códigos del futbol que de pronto yo hasta estoy incumpliendo porque hay un código de futbol que si tu hablas en una entrevista mal de un directivo entonces te van a vetar a nivel México, entonces esos códigos temen los chicos”, expresó Monroy Segura.