Solo faltan dos semanas para que culmine el Clausura 2018 de la Liga Bancomer MX, dos jornadas para que Lobos BUAP termine su participación en la Primera División; dos semanas para que una franquicia se devalúe y se cotice en menos de la mitad de lo que vale actualmente. La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla dejará de existir en el mapa futbolístico y regresará al Ascenso MX, una liga que muy pocos ven.

No estaría escribiendo esto si Lobos BUAP hubiera sumado por lo menos seis puntos en sus últimos seis partidos, de los cuales ha perdido en cinco ocasiones y empatado uno. Tuvieron seis oportunidades para poder poner en “jaque mate” al Veracruz y así continuar dos años sin ningún problema en el máximo circuito, pero no lo hicieron y al puro estilo mexicano quieren hacer la tarea en tan solo dos encuentros, pero ahora dependen de lo que hagan Querétaro y los Tiburones.

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En la Jornada 15 los Licántropos recibieron al Necaxa y era un gran oportunidad para conseguir una victoria y meterle presión a los jarochos, tampoco sucedió. Al contrario, perdieron y las esperanzas para quedarse en la Primera División ya son mínimas, ahora dependen de lo que haga Veracruz.

Para salvarse los Lobos necesitan que el Querétaro no sume como máximo dos puntos en las dos jornadas que restan, o que Veracruz solo sume como máximo cuatro puntos. Todo esto siempre y cuando los Licántropos ganen los dos partidos que le restan contra Monterrey y Puebla para sumar un total de seis puntos.

En caso de que los Lobos pierdan contra Monterrey estaría descendido de forma automática y los Tiburones salvados.

Así el panorama luce desolador y podemos adelantar que los de la BUAP serán el equipo que descenderá y con ello terminarían con una novela que comenzó en la Liga de Ascenso MX.

El cuento de hadas comenzó en el Clausura 2017, en el Ascenso, Rafael Puente del Río y Daniel “Borita” Alcántar cumplieron un sueño, primero el de dirigir y segundo ser campeones, lo que les dio la oportunidad de ascender a la Primera División. Comenzaron con malos resultados, pero cerraron de excelente forma y les alcanzó para calificar a la Liguilla.

Lobos era un equipo modesto, con una plantilla reducida con más hombres que nombres. En una primera instancia eliminaron a los Alebrijes de Oaxaca, después a los Mineros de Zacatecas y en la final se encontraron con FC Juárez, al cual derrotaron para consagrarse campeón de liga. Para ascender tenían que derrotar a los Dorados de Sinaloa y lo hicieron. Aunque comenzaron perdiendo en el juego de ida, se recuperaron y lograron la hombrada.

Tras el Ascenso, los Lobos se familiarizaron con la afición por su forma de jugar y por las palabras de convicción de Rafael Puente del Río.

Ya en Primera División vinieron los problemas, primero los derechos de televisión, no podían firmar ni renovar con nadie por una cláusula en su contrato anterior y por ello no tenían dinero. Las primeras jornadas como local no tuvieron transmisión por televisión. En la Jornada 2, su portero Lucero Álvarez sufrió una lesión en el pómulo y estuvo a un centímetro de perder el ojo, el arquero se perdió todo el Apertura 2017.

Momentos de indisciplinas por parte de jugadores, una discusión entre Julián Quiñones y William Palacios en estado de ebriedad provocó que el primero sufriera una lesión, por lo cual Palacios fue despedido. Jornadas después Luis Quiñones fue separado del club porque no iba a sus rehabilitaciones por una lesión. Al final tuvieron un buen torneo que les permitía llegar relajados al Clausura 2018.

Pero los resultados no se dieron, tras sumar apenas nueve puntos decidieron cesar a Rafa, quien no salió contento y se habló de una traición por parte de su auxiliar Daniel Alcántar, quien se quedó al frente del equipo.

Tras todo esto la travesía de los Lobos terminará en dos semanas, todo terminará y el Ascenso MX los espera para que queden olvidados.