El caos alrededor de la venta de la franquicia de Lobos BUAP parece que no terminará pronto. No solo porque el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla continúa con su plan de demandar por la transacción, también porque los jugadores del equipo Sub-20 están en busca de una oportunidad en la Liga MX.

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Y es que así como pasó con el equipo femenil, a los juveniles nadie de la directiva les comunicó de la venta, fue su entrenador el que habló con ellos para darles a conocer la noticia. Es por ello que, a pesar que les pusieron sobre la mesa el quedarse en Puebla ante la posibilidad de la apertura de una filial en Segunda División, ellos prefirieron seguir buscando opciones en el máximo circuito.

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“Nos dijo (el DT Gustavo González) que esperáramos, que según iban a formar una Segunda División y que ahí podríamos jugar, pero pues, dijimos: ‘¿Cómo vamos a esperar?, se va a pasar el tiempo’ y pues, cada quien se puso a buscar otro club”, confesó Jorjan Pérez Guerrero en entrevista para ESPN.

El atleta llegó hace dos años a México desde Salt Lake City para perseguir el sueño de ser futbolista profesional, luego de que visores de los Reales de Puebla, conjunto que milita en la Tercera División. Ahí lo vieron personal de Lobos BUAP y no dudaron en invitarlo a formar parte del conjunto. Ahí vivió en una casa club de Gustavo Torres Vera y recibía un sueldo de 5 mil 500 pesos mensuales.

Ante la desaparición de la franquicia de los licántropos y a pesar de tener sangre azulcrema, Jorjan, junto a Edwin Huerta de la Sub-17, decidieron probarse con Cruz Azul para poder continuar su carrera. Ahora sin goce de salario, sus papás lo ayudan económicamente desde Estados Unidos mientras espera la decisión del cuerpo técnico de La Maquina.

“El Profe Israel (Hernández Pat) todavía no me ha dicho si me quedo, o no. Yo espero que sí, pues quiero seguir jugando”, resaltó Jorjan Pérez Guerrero emocionado.