Poco a poco el mundo del deporte rompe barreras de género y abre espacios para que ciertas disciplinas se vuelvan incluyentes. Sin embargo, a pesar de esto, hay medidas que opacan estos cambios.

Liga MX: una “guerra” de sexos protagonizada por el dinero

Dentro del futbol mexicano, desde que surgió la Liga MX Femenil el tema de los sueldos de las jugadoras es el escándalo que ha protagonizado cada torneo, pues a ya casi dos años van de que nació esta Liga y las futbolistas tienen como base salarial 2 mil 500 pesos.

En entrevista para Medio Tiempo, Deneva Cagigas jugadora de Pumas y Norma Palafox de Chivas, declararon que no ven al futbol como una profesión de la cual puedan vivir, por lo que dividen su tiempo entre sus entrenamientos y estudiar una carrera.

“Es algo complicado, porque debes administrar tus tiempos de entrenar, comer, hacer tarea y sabemos que el futbol femenil no es eterno. Está empezando y tenemos que tener algo sólido como una carrera o la oportunidad de trabajar en otras cosas. No sabemos si en un futuro las mujeres puedan vivir de esto o no”, afirmó Cagigas.

“En este momento no puedo decir que puedo vivir del futbol porque esta liga va iniciando, espero que en algún futuro pueda decirlo, que sea un sostén para todas las mujeres, en un futuro se dará, ahorita no se puede”, sostuvo Palafox, quien actualmente estudia derecho.

Los escándalos opacan el desarrollo del futbol femenil mexicano

Un caso muy sonado referente a esto fue el de Alicia Cervantes, ex del Atlas, a quien le negaron un aumento a los mil 500 pesos que ganaban inicialmente. El sueldo no le alcanzaba a la jugadora ni siquiera para el transporte, pues debía viajar hasta Guadalajara en trayectos de dos horas para poder cumplir con el equipo, por lo que mejor decidió dejar el equipo: “Decidí no seguir por mi economía, yo no tenía una casa club, yo no estoy estudiando, tampoco me estaban dando estudios y aparte era muy poco lo que me estaban pagando”.

Y así es como con esta clase de diferencias entre las ramas varonil y femenil generan polémica; pareciera que estamos a años luz de una equidad en el deporte, sin embargo, las jugadoras pelean por un cambio.

“El futbol ya se profesionalizó y todas las que formamos parte de la liga sabemos que es una realidad, un sueño. Seguimos luchando por eso para que las generaciones de abajo puedan obtener beneficios y cumplir también sus sueños”, dijo la jugadora de Pumas.