¿En qué momento un futbolista consagrado decide dejar las mieles del futbol para pelear por no descender? Existe una imagen que seguramente recuerdan, es la de Carlos Adrián Morales derramando unas lagrimas en la cancha del estadio Olímpico Universitario de la UNAM, minutos antes había anotado un golazo, pero ni eso ayudó para que Morelia pudiera dar signos de vida en su lucha por no descender.

Para quienes no lo conozcan Carlos Adrián Morales es el hermano de Ramoncito Morales. Carlos forjó su carrera por distintos equipos de la Liga Bancomer MX. Fue campeón con Monarcas Morelia en el 2000, Pachuca en 2001, Toluca en 2008 y Santos en 2012. Además ha alzado la Copa MX y Súper Copa MX con los purépechas.

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Hace dos años militó para Monarcas y fue entonces cuando vivió la desesperación del descenso en carne propia. Su equipo no atravesaba por un buen momento y tras una derrota no soportó la frustración y soltó el llanto. Cuando los reporteros se acercaron, Carlos se secaba las lágrimas y mencionó, “me duele porque esta institución me ha dado mucho”.

En junio pasado decidió aceptar la propuesta que Rafael Puente del Río le ofreció para jugar en Lobos BUAP. Con mucho profesionalismo llegó a Puebla y de inmediato se puso a las órdenes, un futbolista ejemplar que da el máximo en cada entrenamiento. No es el mejor futbolista, no es mejor líder, pero sin duda es una persona ejemplar que sabe disfrutar y agradecer una nueva oportunidad para jugar al futbol.

Carlos Adrián Morales, salió de titular en contra de Cruz Azul en la jornada 14. Un partido de gran importancia que podía colocar a los Licántropos con tres puntos importantes en la tabla porcentual. Pero las cosas no salieron como los jugadores esperaban, el Maza dio un pésimo partido y terminó por afectar el funcionamiento de todo el equipo.

Un penal y una lesión a su propio compañero de equipo, al final solo restó.

Carlos lo volvió a hacer, cuando el árbitro pitó y sentenció la victoria para Cruz Azul este sábado, el lateral se tomó la cara, no podía creer. Desperdiciaron una oportunidad más, tres puntos menos para salvarse y que los ponen cada vez más cerca de que el equipo regrese a la Liga de Ascenso MX.

Su compañero, Lucero Álvarez tuvo que acercarse a consolarlo, lo abrazó y como niño se soltó a llorar, tan solo necesitaba un hombro, se acurrucó y lloró.

Los Lobos BUAP se encuentra en una situación complicada, tienen que sumar siete puntos para no depender de nadie, sí los hace se salvan, pero si no tendrán que esperar a que Veracruz no sume y pierda sus partidos.

No hay nadie más que sufra más la desesperación de pertenecer a un equipo destinado a descender, Carlos lo siente, es un profesional, pero sin duda tanto él como el equipo dan sus últimos signos de vida en la Primera División del futbol mexicano.

¿Es el futbol un malagradecido con Carlos Adrián Morales o Carlos es un oportunista?

No hay futbolista con el corazón más grande que Carlos, si sus lágrimas ayudaran a salvar a su equipo en la lucha por el no descenso sería extraordinario, peor no lo es. La acción solo nos conmovió y nada más. Tal parece que los Lobos BUAP están destinados a regresar al Ascenso MX.

Carlos seguro tendrá una oportunidad o será recordado por llorar el descenso jornadas antes de que su equipo consume su fracaso y regreso a la soledad de la liga de plata.