Hace un par de días el mundo olímpico se escandalizó. Se reportó la muerte de la ciclista Kelly Catlin, quien ganó medalla de plata en los Juegos Olímpicos Río 2016 con el equipo estadounidense de pista. Lo que impactó al mundo fue la causa de su deceso, pues con tan solo 23 años, la atleta decidió suicidarse.

Pero para sorpresa de muchos, este miércoles se dio a conocer que la familia de la joven donará su cerebro a la Universidad de Boston para que lo estudien y encuentren las razones de los cambios tan drásticos de comportamiento que presentó en sus últimos días.

Exjugador del Cruz Azul pensó en el suicidio

“Nuestra familia decidió que se le realizara un examen neuropatológico al cerebro de Kelly para investigar cualquier posible daño causado por su reciente lesión en la cabeza y buscar explicaciones para los síntomas neurológicos recientes”, confesó su papá Mark Catlin.

Mark dio a entender que quieren confirmar sus teorías sobre el porqué se suicidó. En menos de seis meses se graduó en Matemáticas de la Universidad de Minnesota, sufrió dos accidentes donde en uno se rompió un brazo y en el otro una conmoción cerebral, además de entrenar en exceso… Conjunto que habría llevado a Kelly a una depresión que terminó con el suicidio.

“Después de su conmoción cerebral, ella comenzó a abrazar el nihilismo. La vida no tenía sentido. No había ningún propósito. Esta era una persona con depresión. Para ella, ya no podía concentrarse en sus estudios o entrenar tan duro. Ella no podía cumplir lo que sentía que eran sus obligaciones con ella misma, no podía cumplir con sus propios estándares. No podía darse cuenta de que lo que tenía que hacer era alejarse y descansar, sanar. Todos estábamos buscando las palabras mágicas para que entendiera que valía la pena vivir la vida”, dijo su padre en entrevista para The Washington Post.

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Kelly Catlin en compañía de Sarah Hammer, Chloé Dygert y Jennifer Valente, con su medalla de plata en los Juegos Olímpicos Río 2016. (Imagen: Getty)

El cerebro será analizado en el Centro de Encefalopatía Traumática Crónica (CTE, por sus siglas en inglés). Según personal del lugar, podrían tardar hasta un año en tener resultados de su investigación.