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Colin Kaepernick y la “lección” de racismo a Michael Jordan, 26 años después

Los San Francisco 49ers salen a escena una vez más y los ojos estarán puestos sobre Colin Kaepernick. Y no, no será por su juego, de hecho él es suplente,...
Adriana Barrón

Los San Francisco 49ers salen a escena una vez más y los ojos estarán puestos sobre Colin Kaepernick. Y no, no será por su juego, de hecho él es suplente, pero volverá a llamar la atención por la protesta racial que ha iniciado, la cual ha ganado seguidores y detractores. La misma que, “sin querer”, dio una lección al legendario basquetbolista Michael Jordan.

En la pretemporada de la NFL, el QB se mantuvo sentado durante a entonación del himno nacional estadounidense. El motivo fue hacer notar su inconformidad por la injusticia sobre la gente de color, en el país gobernado por Barack Obama. A partir de ahí, la desaprobación generó ecos entre los propios jugadores de futbol americano y otros deportes, que aún mantienen su postura.

En en diferentes momentos del deporte norteamericano, varios atletas se han pronunciado a favor de los derechos de la raza negra. Cómo olvidar a Jesse Owens, Muhammad Ali, Jackie Robinson o los puños alzados de John Carlos y Tommie Smith, en los Juegos Olímpicos de 1968.

Hoy es Colin Kaepernick quien vino a recordar que el racismo existe y tal vez más fuerte en comparación a años anteriores.

Sin embargo, y aunque resulte extraño (quizá), no siempre las grandes estrellas afroamericanas fueron capaces de expresar su inconformidad. Michael Jordan, en 1990, dejó mucho qué desear cuando se le pidió apoyar la causa demócrata, que estaba en contra del candidato republicano Jesse Helms, quien pregonaba un discurso de homofobia y racismo.

“Los republicanos también compran zapatillas”, fueron las palabras del jugador de los Bulls.

En esa época, Jordan mantenía un contrato con Nike y consciente de que sus palabras podrían significar pérdidas en las ventas de la marca, “decidió” arrojar esa frase, que quedaría enmarcada en el historial negativo (para algunos) del número 23.

Años después, su propia Majestad ayudaría a recaudar fondos para la reelección de Barack Obama, presidente demócrata. Su postura puede vislumbrarse de forma más clara, pero ese pasaje obscuro quedará “ahí”.

A diferencia de MJ, Kaepernick no tuvo reparos en pronunciarse y llegó a comentar que no tenía miedo de perder patrocinadores por su lucha, algo que Michael, en su momento, no tuvo la entereza de hacer.

26 años después, irónicamente, un quarterback suplente le dio una “cachetada con guante blanco” al mejor basquetbolista de todos los tiempos.