Cuando un jugador tiene faltas de indisciplina en su club, es normal que sea castigado con una multa económica, con partidos sin jugar o incluso hasta ser separado del plantel. Sin embargo, el Bayer Leverkusen decidió sancionar a sus futbolistas de otra forma.

Según explico el delantero de las aspirinas, Kevin Volland, el entrenador Heiko Herrlich implementó un método de sanción poco visto: los jugadores que no cumplan con las normas deberán dar algún regalo a un trabajador del club.

“No se trata simplemente de pagar una multa económica al club, sino de hacer algo por una persona que pertenece a nuestro ámbito más cercano”, comentó Volland.