¿Por qué los Juegos Olímpicos de Invierno están por extinguirse?

Estamos a menos de un mes de que inicien los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang 2018 en Corea del Sur, un evento en el que hasta los menos conocedores...

Estamos a menos de un mes de que inicien los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang 2018 en Corea del Sur, un evento en el que hasta los menos conocedores de las disciplinas volteamos a verlo, pero ¿estamos en el ocaso de esta especialidad de JJOO a causa del cambio climático?.

Dentro de todos los deportes que verán acción en PyeongChang, 15 de ellos implican el deslizarse en hielo o nieve, por lo que el calentamiento global podría ser un problema en las siguientes décadas para ubicar una sede olímpica.

Según un artículo del New York Times, un grupo de investigadores encabezados por el profesor de Geografía de la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá, Daniel Scott, llegó a la conclusión que nueve de las últimas 19 sedes olímpicas de invierno serán demasiado calurosas para recibir estas competencias para el 2050. Esto, tras la recopilación de datos climáticos y aplicando modelos de cambio climático para predecir futuras condiciones invernales.

Según la investigación reportada por Kendra Pierre-Louis y Nadja Popovich, las temperaturas globales aumentarán cuatro grados centígrados para el año 2050.

Fueron 21 ciudades las que se analizaron en el estudio, incluida PyeonChang que recibirá los Juegos Olímpicos invernales a partir del 9 de febrero y Beijing, que los albergará en 2022.

Sedes como Chamonix, Francia (sede de los primeros JJOO de invierno), y Sochi en Rusia, estarán al rededor de 5.4 grados por encima para mediados de siglo, lo que representaría un problema para repetir como sede, esto incluyendo el uso de la fabricación artificial de nieve.

Este problema ya afectó algunas de las sedes pasadas como Vancouver, Canadá, donde las temperaturas estuvieron por encima del punto de congelación. En 2010, la ciudad sede registró uno de los inviernos más cálidos en su historia, por lo que se utilizaron mil pacas de paja que se cubrieron con nieve artificial para cubrir las pendientes que no la tenían durante las pruebas de esquí. Otro de los casos fue Sochi, donde tuvieron que guardar la nieve del invierno anterior previniendo este fenómeno.

Los atletas fueron los primeros que se quejaron ya que estas condiciones de nieve deficiente provocó condiciones injustas durante las competencias, ya que dependiendo de la hora en que les toque competir la pista puede ser más rápida o más lenta.

Aunque ya muchos de los eventos se llevan a cabo a puerta cerrada, hay otros para los que esta posibilidad es imposible como las de esquí, el slalom gigante y las pruebas de campo traviesa.

El futuro luce negro y cálido para los atletas de los deportes de invierno, porque más allá de que las sedes para albergar los juegos serían cada vez menos, los lugares para entrenar serían más escasos. Tendremos que esperar para ver si los JJOO de Invierno superan el siglo.