Juan Martín del Potro: un tenista con corazón de guerrero

Hoy las felicitaciones no son para el de siempre. Hoy el reconocimiento no es para ‘Su Majestad’, sino para un ‘plebeyo’. Hoy el mundo se entrega a los pies de...

Hoy las felicitaciones no son para el de siempre. Hoy el reconocimiento no es para ‘Su Majestad’, sino para un ‘plebeyo’. Hoy el mundo se entrega a los pies de Juan Martín del Potro. 

El Indian Wells Country Club tenía ante sus ojos la final esperada por todos los aficionados: Roger Federer vs Delpo y, como sucede ante (casi) cualquier rival, el de Suiza era el favorito para levantar el título. Sin embargo, frente al helvético estaba un jugador capaz de hacerle juego y derrotarlo. La batalla sería sin tregua y eso ambos lo sabían.

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Tensión, enojos, errores, reclamos a los jueces, golpes de fantasía y a la vez equivocaciones casi absurdas. Aplausos, reconocimientos, sorpresas y un sinfín de emociones se vivieron durante dos horas y 41 minutos, hasta que Federer lanzó la pelota fuera y Juan Martín pudo alzar los brazos en señal de victoria, ganando esa batalla que, después de 161 minutos, se convirtió en una guerra con raquetas como ‘armas’.

El público del desierto californiano estaba con Roger, pero tras el encuentro era inevitable no aplaudir al argentino. Durante 13 años como profesional, Delpo se ha entregado en cuerpo y alma por un deporte que le ha dado tantas alegrías, pero al mismo tiempo los más intensos sufrimientos y esta tarde cosechó uno de sus más grandes frutos.

Sin embargo, lo que sucedió en la cancha central de Indian Wells no solo es una victoria más para Juan Martín, debe ser un ejemplo para todos para aquellos que lo vimos, que disfrutamos y sufrimos cada punto.

Y es que, por si hacía falta demostrarlo, Delpo se ganó el respeto y admiración del mundo del tenis y no por derrotar al considerado mejor jugador de la historia, eso ya lo había hecho antes. Hoy Juan Martín del Potro se merece todo el reconocimiento, porque en los momentos de más tensión, cuando parecía más acabado tras perder el segundo set, supo reacomodar su cabeza. Ni siquiera tres puntos para partido a favor de Roger fueron capaces de quebrar la voluntad de un tenista que está hecho para momentos grandes. Que es un grande.

En la actualidad parece imposible pensar que hace poco más de dos años Delpo estuvo a nada de despedirse del tenis, después de ser operado tres veces de su muñeca izquierda. Por su mente pasó el retiro y afortunadamente no fue así.

Del Potro tiene un buen tenis, pero sobre todo un corazón indomable que lo lleva a conseguir lo que muy pocos pueden presumir. Torneos ATP 250, 500, Grand Slam, medalla olímpica, Copa Davis y, por fin, un Master 1000 son parte de los trofeos que están en sus vitrinas, demostrando que la historia del tenis también tiene un espacio para aquellos a quienes los reflectores (en ocasiones) no siempre voltean a ver.

No puedo creerme esto. Estar aquí ante Roger es muy especial para mí”, reconoció el argentino tras ganar en Indian Wells, quien deja claro la admiración que tiene por el suizo, al que considera el mejor de la historia. “Siempre será un honor para mí enfrentarlo, para poder platicarles a mis hijos que jugué contra él“, mencionó tras alzar el título en Acapulco dos semanas antes, mostrándonos también su grandeza fuera de las canchas.

Once triunfos consecutivos, un título de Masters 1000 y ganándose el corazón de todos, así comienza su 2018 Juan Martín. Hoy el ranking dice que es sexto, pero para muchos, él siempre será un ganador, un ejemplo a seguir y verlo en la cancha será un placer, porque entregará todo. No importa si es Roger Federer o el número 250 del mundo.

Hoy el mundo del tenis voltea a Argentina y solo tiene que admirar una cosa: a la Torre de Tandil.

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