El idioma fue impedimento para que “Gullit” brillara en Escocia

José “Jamaicón” Villegas fue un hito del futbol mexicano. La anécdota surgió en 1958 y no sabemos si el paso del tiempo la ha ido deformando. Pero lo que ha...

José “Jamaicón” Villegas fue un hito del futbol mexicano. La anécdota surgió en 1958 y no sabemos si el paso del tiempo la ha ido deformando. Pero lo que ha trascendido tiene que ver con una cena en Portugal y José Villegas llorando por la falta de comida mexicana.

Algunas declaraciones hicieron que la historia de Villegas tomara relevancia. Como un niño chiquito dijo que extrañaba a su mamá y a la birria, y que no aguantaba la vida si no estaba en su tierra. Palabras más, palabras menos.

El “Jamaicón” fue famoso por su buen desempeño defensivo y por el bastión que representaba para los equipos con los que jugaba. La anécdota de Portugal culminó con un 8-0 que Inglaterra le propinó a la Selección Mexicana previo al mundial de Suecia 1958.

El mal que popularizara Villegas tuvo en su víctima más reciente a Carlos “Gullit” Peña, que el día de ayer debutó con el Cruz Azul, su nuevo equipo.

Peña aterrizó en la Noria proveniente de Escocia, donde jugó apenas 6 meses y marcó 5 goles. El desempeño del “Gullit” en Europa no fue el mejor y tras la salida de Caixinha del equipo escocés la permanencia del mexicano pendía de un hilo.

El día de hoy, Eduardo Herrera, quien también llegó al Rangers a la par de Carlos, declaró a ESPN que uno de los factores de la salida de “Gullit” fue el idioma: “Yo creo que para él era un poco más complicado por el tema del idioma, que no lo domina, en ese aspecto puede ser que le costara más ese proceso de adaptación porque yo tenía que ayudarle para decirle lo que transmitía el entrenador”.

Además Herrera confirmó que la relación de Peña con sus compañeros era escueta porque el idioma era una traba para que pudiera relacionarse.

Así que la salida de Carlos Peña de Escocia es una variante del mal del “Jamaicón” que ha aquejado a deportistas mexicanos de todas las disciplinas, pero se da con mayor frecuencia en los futbolistas.

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