Gladys Lengwe, la árbitra que rompió estereotipos e hizo historia en África

Que una árbitra sea parte del futbol varonil es complicado, pero Gladys Lengwe lo hizo desde 2011 en Zambia y África.

Todos nos iniciamos en el futbol de una manera diferente. Unos porque lo veían con su familia, otros porque fueron lo practicaron en escuelas y algunos más porque soñaron con ser futbolistas. Sin embargo, Gladys Lengwe tuvo un motivo diferente que años después la llevaría a hacer historia en su país y continente.

“Empecé en esto del arbitraje cuando tenía 17 años. En aquel entonces, a los árbitros de mi región les regalaban entradas para ver gratis los partidos. Así que, cuando me enteré, pensé: ‘¿y si me apunto para que me den entradas a mí también?'”, reconoció la silbante de Zambia, en una entrevista con la FIFA.

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Gladys comenzó pitando en 2002 y por extraño que parezca, y a diferencia de otros lugares, recibió el apoyo de sus compañeros de profesión, pese a que ver árbitras no es muy común en su país. “Ya entonces no resultaba fácil aceptar a una mujer árbitra en un deporte donde predominaban los hombres. Pero después de años, empezaron a aceptarme y, sobre todo, empezaron a aceptar mis decisiones. Comenzaron a sentirse más cómodos, porque veían que tenía madera”.

Así, a partir de 2011 la silbante tuvo la oportunidad de dirigir en la primera división del futbol de Zambia y ahí se ha mantenido, siendo la primera mujer que había pitado en la máxima categoría de cualquier país del continente africano. Además, en 2012 ganó el premio a la mejor árbitra de su país.

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Sin embargo, ese no ha sido el único triunfo en la carrera de la árbitra, pues ya tuvo la oportunidad de estar en la Copa Mundial Femenil de Canadá 2015 y en los Juegos Olímpicos de Río 2016, aunque ahí no tuvo la mejor de sus actuaciones, en el partido entre Colombia y Nueva Zelanda.

Ahora, Gladys sueña con estar en otra Copa del Mundo y, por su gran labor, no parece que esa meta sea difícil de concretar. Así, la silbante africana es un ejemplo más de que cualquier trabajo está alejado de la cuestión de género y se puede iniciar de la manera más impensada.

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