¿Quién es Germán Madrazo, el mexicano del que todos hablan en Pyeonchang?

México ha asistido a Juegos de Invierno durante muchos años. Casi un centenar. Sin embargo, la participación de sus competidores siempre pasaba de largo, pues eso de conseguir triunfos importantes...

México ha asistido a Juegos de Invierno durante muchos años. Casi un centenar. Sin embargo, la participación de sus competidores siempre pasaba de largo, pues eso de conseguir triunfos importantes no se da. En ocasiones lo que más resaltaba era que solo había un representante o su innovadora equipación, pero ahora la historia ha cambiado, al menos un poco.

En la ciudad de Pyeonchang, el mexicano Germán Madrazo dejó una de las imágenes que rodearán a la justa invernal que se está desarrollando en Corea. En la competencia de esquí de fondo, Madrazo llegó en una nada decorosa última posición, pero él supo cómo hacerlo con orgullo, al punto de darle la vuelta al mundo: antes de llegar a la meta, tomó una bandera de México, la cargó con una gran sonrisa y terminó, haciendo olvidar que firmó el peor tiempo.

Al verlo concluir la prueba, sus compañeros de profesión lo cargaron en hombros, como si fuera el mismísimo ganador, pero nada más alejado de la realidad. Su esfuerzo y patriotismo generaron una empatía quizá no muy común. Ahora la pregunta obligada es: ¿de dónde salió Germán Madrazo?

En los deportes de invierno es común ver a deportistas con mayor edad de lo “normal”, pero aún así Germán sorprende al participar con 43 años. Sin embargo, lo maravilloso no termina ahí, pues asistió al evento más importante con apenas un año de experiencia.

No es broma, el ahora conocido atleta comenzó a practicar esquí de fondo en enero de 2017. Con el sueño de ser nadador, el nacido en Querétaro, compitió a nivel nacional para después dedicarse al triatlón, de acuerdo a El País.

Observando los últimos Juegos de Invierno, antes de los que se celebran en Corea del Sur, Germán que no había participantes mexicanos en el deporte que ahora practica. Vendió parte de su equipo y se fue a entrenar a Islandia. Su meta fue llegar a la siguiente gran cita y lo ha cumplido.

Probablemente el mexicano ya había logrado su sueño al ser abanderado de la delegación mexicana en la ceremonia de apertura, pero ahora su éxito ha ido más allá.

No ganó, pero su acción quedará para siempre en la historia del deporte mexicano. Seguro.

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