Los futbolistas tienen vida más allá del balón y Gerard Piqué es un gran ejemplo. El español, además de desempeñarse como defensa del Barcelona, también se da su tiempo para jugar al póquer y en realidad no lo hace nada mal. De hecho es un profesional.

La última “aventura” de Gerard en el juego de cartas fue en el PokerStars Championship celebrado en Barcelona y su desempeño le dejó un quinto lugar (de 66 participantes) muy digno, en el que fue parte de la última mesa, que contó con nueve competidores.

En su participación Piqué se embolsó 129 mil 350 euros, demostrando que más que una distracción, en esta actividad también podría hacer una carrera.