Los regalos para un equipo o atleta ganador de alguna competencia son muy normales, quizá desde siempre hayan existido, pero probablemente muy pocos reconocimientos como el que entregará los organizadores del Paavo Nurmi Games de Finlandia.

Esta competencia anual ha decidido como una gran idea regalar una isla, sí completita, aunque no será a todos, por supuesto. La tarea es muy ‘sencilla’: el competidor que logré superar la marca de los 93.09 metros en su lanzamiento de jabalina se hará acreedor a este detallito de la organización.

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“¿Esto es cierto?”, dio sorprendido el alemán Johannes Vetter tras saber de la jugosa recompensa, para terminar con un “¡claro que quiero ganar una isla!”. Por supuesto, esto ha permitido que otros grandes representantes de este deporte decidan ir a participar, por lo que se ha sumado el campeón olímpico, Thomas Rohler.

La marca a superar fue establecida desde hace 19 años, por lo que los atletas deberán hacer un esfuerzo mayúsculo si quieren tener entre sus pertenencias esa isla. El encargado de conseguir ese registro fue el finlandés Aki Parviainen en 1999.

Para entender que no será tan fácil para los participantes, basta con ver el mejor resultado de Vetter, quien en febrero pasado hizo un lanzamiento de 91.22 metros, quedándose a poco más de un metro para llegar a la marca que debe romper en Finlandia, si quiere llevarse el gran premio.

“Esto, por supuesto, me motiva. Es una buena razón más para competir en Turku”, dijo Rohler

Ahora lo que nos preguntamos es: si dos o tres personas superan el récord instaurado hace 19 años, ¿a cada uno le darán su propia isla? Pues la condición es superar los 93.09 metros, nada más. No quedar en primer lugar, aunque quizá ese sea el punto de un hipotético empate.

Sea como sea, quien se lleve esa isla será un afortunado y ya tendrá donde ir a descansar después de tan grande esfuerzo que seguramente hará lanzando la jabalina.

Al parecer eso de ganarse un carro ya está muy anticuado, ja.