¿Por qué seguir apoyando al Cruz Azul?

Una pregunta que muchos aficionados al fútbol todavía se cuestionan.
La afición del Cruz Azul siempre fiel a pesar de los descalabros | Foto: Getty Images

Fracaso tras fracaso, descalabro tras descalabro, cruzazuleada tras cruzazuleada y burla tras burla. La afición de Cruz Azul tiene que soportar esto cada vez que su equipo pierde de manera que nadie puede explicar.

Es por eso que nos dimos a la tarea de hacer una nota especial, entrevistando a tres fanáticos de Cruz Azul de distintas edades, para responder una simple pregunta: ¿por qué seguir apoyando al Cruz Azul? Fuera de que sea una broma o burla, queremos conocer el interés de sus aficionados por seguir alentando a la Máquina Celeste, a pesar de todos los fracasos anormales que suelen sucederle.

Gabo (Ciudad de México, 8 años)

“Gabito”, como es mejor conocido entre su familia, es un aficionado joven al Cruz Azul. Con tan solo 8 años ha podido presenciar algunos triunfos de la máquina (Copa MX y Concachampions), pero también varias decepciones.

– ¿Cómo empezaste a irle al Cruz Azul?

– Por mi abuelo, yo por eso también le voy.

– ¿Qué fue lo que te llamó la atención de Cruz Azul?

– Mi arquero favorito, Chuy Corona.

– ¿Qué sabes de la última vez que fueron campeones?

– Sí, le ganaron al Monterrey (Final de Copa MX 2018, donde Cruz Azul ganó 0-2 en el Estadio BBVA)

– Aunque el Cruz Azul siguiera “cruzazuleándola”, ¿lo seguirías apoyando y por qué?

– Sí, porque antes mi abuelo le iba y mi papá también le va; toda la familia le vamos al Cruz Azul y así será.

“Gabito” orgulloso de los colores del Cruz Azul | Foto: Cortesía

Edwin (Ciudad de México, 18 años)

Edwin Villalobos acaba de cumplir la mayoría de edad. Con una afinidad desde niño por la Máquina, él nos explica por qué sigue apoyando a pesar de todo

– ¿Cómo empezó tu afición al Cruz Azul?

– Mi afición por el Cruz azul empezó desde niño, me llevaban al estadio los sábados que jugaba, es algo muy pasional lo que sentimos por el Cruz azul.

– ¿Qué sabes del último campeonato del Cruz Azul?

– Pues me han contado muchas historias: de la Patada de Comizzo, del gol del la última leyenda del Cruz azul. Según dicen que un brujo le puso una maldición al Cruz Azul después de esa final.

La alegría de un campeonato no me ha tocado vivirla, pero el día que pase ese momento tan anhelado, yo voy a festejar como ningún aficionado lo haya hecho. Merecemos a esa maquina de los 70, tengo mucha fe que si podrá regresar.

– ¿Qué sientes cada vez que el Cruz Azul la “cruzazulea”?

– Las primeras veces era muy triste, muy decepcionante, algo que nos frustraba mucho, incluso en nuestra vida cotidiana después de una cruzazuleada; pero la cruzazuleada que más nos impactó fue la del 16 de mayo contra el América en aquella final, ya nos creíamos campeones, contra el gran rival, pero por diversas situaciones, el América sacó las casta y nos ganó; esa final me destrozó.

Ya no sentí dolor, ya cada cruzazuleada ya no lo sentíamos, se nos hacía normal, y a pesar de todo, nunca me bajaría de este barco, porque tenemos fe de que en algún momento regresara la grandeza de Cruz Azul.

¿Por qué a pesar de todo, le sigues yendo al Cruz Azul?

Le sigo yendo a Cruz azul por qué es un sentimiento que nunca morirá, le voy a cruz azul por qué no ha hecho creer que es la buena, le voy a cruz azul por qué es un club grande, le voy a cruz azul por la afición, por que en cada partido es muy pasional nuestro aliento en el estadio, le voy a cruz azul por sus colores y sobre todo le voy a cruz azul por qué lo amo.

Edwin sintiendo los colores celestes | Foto: Cortesía

Santiago (Ciudad de México, 27 años)

Santiago Gómez, de 27 años, es un aficionado ferviente a la Máquina Celeste. Por los años que tiene de vida, pudo ver a la máquina celeste campeona de su último título; pero no tiene recuerdo alguno.

– ¿Cómo empezó tu afición al Cruz Azul?

– Debe haber sido por ahí del 2000/2001. Mi papá me llevaba al estadio Azul porque era el más cercano a casa y el que tenía un mejor ambiente para familias. Se podría decir que es el equipo de mi barrio.

– ¿Tienes recuerdo del último campeonato de liga?

– No.

– ¿Qué sientes cada vez que el Cruz Azul la “cruzazulea”?

– Primero mal, obviamente. Mientras se fue repitiendo empezó a tener algo de comedia por su patetismo. Esta última fue distinto: el chiste repetido tantas veces perdió su gracia y solo encabronó.

– ¿Por qué a pesar de todo, le sigues yendo al Cruz Azul?

– Hay varias razones. Primero, porque bien o mal, es un buen equipo. A diferencia de Chivas o de los mismos Pumas, es un equipo que se ha mantenido entre los más competitivos las últimas dos décadas. Por otro, es un equipo divertido, repleto de pequeñas glorias (el penal atajado por Corona al América antes que el mundo se frenara por el COVID), de destino, de teorías de conspiración y obviamente de cruzazuleadas.

Probablemente seamos el equipo más importante de México porque a nadie más le importa ganar un título tanto como a nosotros y aunque sea por puro morbo, todos los aficionados de los otros equipos también están al pendiente de cómo nos va. Al final de cuentas creo que mi Cruz Azul también tiene algo mitológico, como si fuéramos el personaje de alguna fábula queriendo dar una especie de enseñanza.

Santiago sufriendo una cruzazuleada más | Foto: Cortesía

Cruz Azul: Por una copa no cambio el corazón

Más allá de todos los fracaso habidos y por haber de la escuadra cruzazulina, al equipo y sus aficionados los une algo especial: la ilusión por un campeonato.

Al aficionado cementero llega por el núcleo familiar y parece ser que es algo que no puedes renunciar tan fácil. Por una copa no cambias el sentimiento; por una copa no le dejas de ir al Cruz Azul.

¿Crees pronto que se acabe el ayuno celeste?

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