Uno de los días más importantes en la ciudad de Madrid llegó. Dos veces en la temporada (mínimo), el Atlético y Real Madrid se ven las caras y era el momento de hacerlo en el Wanda Metropolitano, correspondiente a la Jornada 23 de la liga española.

En la primera vuelta, Colchoneros y Merengues salieron del Santiago Bernabéu con un punto, pero la historia no se repetiría en la casa del Atleti. El cuadro de Diego Simeone comenzó el partido con presión muy alta, pero fue el equipo de Santiago Solari el que metió el primer golpe del partido. Al minuto 16, tras un tiro de esquina y pequeño desvío de Sergio Ramos, Casemiro se levantó por los aires con un tijera para anticiparse a la salida de Jan Oblak y protagonizar un gran gol en el inicio del derbi.

La respuesta de los rojiblancos no se hizo esperar mucho. A través de su mejor hombre, Antoine Griezmann, el Atlético empató la pizarra con suspenso incluido, pues el VAR tuvo que revisar que la posición del delantero francés fuera correcta tras el pase filtrado que recibió. Al final, los aficionados colchoneros celebraron dos veces.

Cuando parecía que el encuentro se iba empatado tras los primeros 45 minutos, apareció Vinícius Jr. El extremo brasileño, pese a su juventud, sigue mostrándose en partidos de alto riesgo y esta vez provocó un penal donde tuvo que intervenir el VAR de nuevo, ya que existía la duda si la falta sobre le joven fue dentro o fuera del área. Los árbitros decidieron (aún existen dudas) que el cuadro blanco tenía la oportunidad desde los 11 pasos y Sergio Ramos aprovechó la oportunidad al 42.

Para el segundo tiempo, Álvaro Morata (ex Real Madrid) se mandó un golazo. Recibió un trazo largo, controló de gran forma y definió por encima de Thibaut Courtois. Sin embargo, el VAR lo anuló por un fuera de lugar que, aún con varias repeticiones, no es claro.

Y para terminar con la participación del Video Assistant Referee, minutos después otra vez Morata fue protagonista de una jugada polémica. El delantero español cayó en el área después de un contacto de Casemiro. Los árbitros decidieron no marcar nada y seguir avivando la polémica.

Al no quedar de otra, el Atlético se fue al frente buscando el empate pero lo que encontró fue un gol más en contra. Al 74′, Gareth Bale acabó con las esperanzas colchoneras. Un contragolpe conducido por Luka Modric terminó con un pase filtrado al galés, quien definió de pierna izquierda para vencer a Oblak y sentenciar el partido. Además, este tanto significó el número 100 del Ciclón con la playera blanca.

Con la victoria, además de que Madrid se pintó de blanco, también lo hizo el segundo lugar del campeonato español, ya que el Real le arrebató el subliderato al Atlético, quedándose un punto por encima (45 sobre 44).

En octubre el Real parecía que tiraba todas las competencias, en febrero la cosa ha cambiado. ¿Les alcanzará para ganar un título? Aún faltan algunos meses para comprobarlo.