Jugador fallece en pleno partido de futbol

Luto en el futbol sala de Portugal. El jugador Fábio Mendes se desplomó en la cancha mientras se disputaba un encuentro..

El futbol está lleno de historias, algunas fantásticas, que parecen sacadas de un cuento. Por desgracia también existen aquellas tristes, lamentables, que suceden cuando menos se esperan y hacen sufrir, como acaba de suceder en el balompié de sala en Portugal.

El futbol sala es uno de los deportes más practicados en el país ibérico y fue en una de sus canchas donde Fábio Mendes, futbolista de 28 años, perdió la vida mientras jugaba un encuentro de la Segunda División. Estos hechos ocurrieron el pasado 16 de marzo.

Según los reportes, a falta de 13 minutos -en un partido en el que Centro Social Sao Joao (club donde se desempeñaba Mendes) derrotaba al Portimonense por 5-2- Fábio cayó de manera fulminante al suelo. El futbolista fue atendido por los servicios médicos y trataron de reanimarlo de manera inmediata, pero no pudieron hacer nada para salvarle la vida. Tampoco hubo resultado cuando atendieron el cuerpo en los servicios de emergencia, ya que Mendes arribo al hospital ya sin vida.

La reacción de rivales, público y compañeros fue de total angustia al ver cómo trataron de rescatar a Mendes sin ningún éxito. El momento fue tan impresionante que incluso algunos futbolistas terminaron con llanto en los ojos y abrazados por lo que sucedió.

Fábio Mendes jugó en Italia y en el país de la bota se hizo de un nombre, mismo que le permitió llegar a Portugal, donde no llevaba mucho tiempo establecido.

Esta es la segunda tragedia que el equipo Centro Social Sao Joao vive en pocos años, pues en 2017 el guardameta Joao Gregorio también perdió la vida tras un accidente automovilístico.

En años recientes, tanto en futsal como en el balompié de 11 vs 11, han sido numerosos los casos de jugadores que pierden la vida dentro de una cancha, aspecto que sigue impactando en demasía, pues aún no se entiende como sucede esto en personas que tienen un estilo de vida saludable y por los avances médicos que existen. Ni siquiera los doctores, reaccionando de manera inmediata, pudieron hacer algo.

Una nueva tragedia que, por desgracia, es seguro no será la última. Ojalá cada vez sean menos.

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