Europa League 2019: Chelsea vs Arsenal disputan el título en la final más polémica

Henrikh Mkhitaryan no podrá jugar la final de este torneo por las disputas entre Armenia y Azerbaiyán.
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La final de la Europa League ya es controvertida. Una final que debería tener su foco en el hecho que tenemos dos de los gigantes de la Premier Legue, pero que, por desgracia, se ha visto opacada por temas extra cancha. Sin importar lo que pase en la cancha del Estado Olímpico de Baku entre Arsenal y Chelsea, el simple hecho que se juegue en la capital de Azerbaiyán ya es un factor polémico por sí mismo.

¿Cuándo y dónde?

El partido se disputará, como habíamos mencionado, en el Estado Olímpico de Bakuel miércoles 29 de mayo a las 2 de la tarde del Centro de México. El partido lo podrán seguir por ESPN y Fox Sports.

¿Cómo llegan?

El Arsenal buscará su segundo título europeo en su historia. La única distinción que tienen los Gunners es la Recopa de la temporada 1993-1994. Disputan su segunda final de esta competencia. La anterior, cuando aún era la Copa UEFA, la perdieron en penales ante el Galatasaray en la temporada 1999-2000.

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Siendo Unai Emery un especialista de este torneo, tras ganarlo tres veces con el Sevilla, se espera que use esa experiencia para darle una alegría a la afición gunner, que espera que Aubameyang y Lacazette hagan de las suyas.

Por su parte, el Chelsea busca su séptimo trofeo europeo y su segunda Europa League. En la campaña 2012-2013 derrotaron al Benfica (1-2) y esperan que este trofeo ayude a paliar las heridas que quedaron tras una complicada temporada, en la que Sarri no logró sacar el máximo rendimiento de sus jugadores. Dependerán de la inspiración de Eden Hazard y que algunos de sus delanteros encuentren el gol que les suele ser elusivo.

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Polémica por los boletos

Como saben, tanto Arsenal y Chelsea contaron con muy pocos boletos para sus aficionados. De un estadio de una capacidad de 68,700 espectadores, sólo 12,000 entradas fueron para los hinchas gunners y blues. El resto se repartió entre patrocinadores y aficionados neutrales que podían pagar. Porque Baku se encuentra bastante lejos, siendo los costos demasiado altos para el grueso de los abonados de ambos clubes. Es por eso que habrá relativamente poco apoyo para los clubes londineses el 29 de mayo.

Caso de Henrikh Mkhitaryan

Sin embargo, el caso de Henrikh Mkhitaryan, centrocampista del Arsenal, es lo que hace que nos cuestionemos la pureza del balón y los poderes fácticos que se ocultan detrás de él.

Armenia -país de origen de Mkhitaryan- y Azerbaiyán, formaban parte de la Federación de Transcaucasia, pero después de la Primera Guerra Mundial, la región se dividió en la actual Georgia, Armenia y Azerbaiyán. Las dos últimas exrepúblicas soviéticas desde entonces están en conflicto  por la región de Nagorno-Karabakh. Si bien la región es reconocida como parte de Azerbaiyán, la mayoría de sus habitantes son de origen armenio. Stalin fue quien decidió que esta región formara parte de Azerbaiyán, aún cuando históricamente pertenecía a Armenia.

Con la caída del bloque soviético, Armenia exigió que Karabakh les fuera regresada, algo a lo que Azerbaiyán se negó. Esto llevó a un conflicto armado entre las dos naciones que es conocido como la Guerra de Nagorno-Karabakh (1988-1994). Como resultado de este conflicto, que costó la vida de entre 28 y 38 mil personas, ambos países rompieron relaciones diplomáticas y Azerbaiyán no permite que los armenios ingresen al país.

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Mhkitaryan, quien además es el capitán de la selección nacional de Armenia,le preocupa su seguridad si entra en Azerbaiyán, considerando que las escaramuzas siguen y en 2016 hubo una escalada en las tensiones entre ambas naciones.

En octubre, se perdió el partido del Arsenal cuando visitaron al campeón de Azerbaiyán, el FK Qarabag, precisamente por temor con respecto a su seguridad. Y es por este mismo motivo que no estará con los Gunners el 29 de mayo en Baku, buscando el segundo título europeo en la historia del club.

Por si fuera poco, la UEFA ha prohibido que el Arsenal muestre un mensaje de apoyo a “Micki”, como le dicen de cariño al armenio.

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Aunque el fútbol ha servido para detener las balas, en ocasiones no es suficiente. Y en este caso, el balón no fue suficiente para olvidar por 90 minutos odios y rencores. Ganó la política, ganó el poder y ganó el dinero. Perdió el fútbol aún antes de haberse disputado el partido.