Tottenham, Pochettino y la importancia de mantener intacta la fe

Tottenham está a 90 minutos de la gloria en la final de la Champions League y Mauricio Pochettino fue la llave para llegar ahí.

Semifinales de Champions League. 3-2 en el marcador global. Cinco minutos de agregado y un gol que cambiaba todo. El escenario perfecto para encumbrarse estaba sobre la mesa y el encargado de ponerse el traje de superhéroe fue Lucas Moura. Al minuto 95 y un segundo, el balón que salió del botín izquierdo del brasileño rebasó la línea de gol y puso en la Final a un Tottenham que todos dieron por muerto mucho antes.

Ese pase, ese gol, ese festejo y las lágrimas de Mauricio Pochettino fueron la última muestra fiel de que en los Spurs lo último que muere es la fe, misma que encontró su momento cumbre en la Amsterdam Arena el pasado 8 de mayo de 2019 y que no es actual.

Este 01 de junio de 2019, el cuadro londinense puede vivir la noche más especial de su historia y coronar una temporada de ensueño. Sin embargo, el camino que hoy los tiene en Madrid no empezó hace un año o dos. En realidad, todo comenzó el 27 de mayo de 2014, el día en que Pochettino llegó a un acuerdo con la directiva del Tottenham para estar ligado al club por los siguientes cinco años.

Desde el tiempo de duración del contrato que le presentaron al técnico argentino, las intenciones eran claras por parte de los Spurs: tener un proyecto a largo plazo. Querían a Mauricio para hacer un equipo competitivo tanto en Inglaterra como a nivel europeo y lo han conseguido. Es por eso que la “fe” en él se ha mantenido intacta desde un principio y el entrenador ha renovado dos extensiones de contrato.

Durante los últimos cinco años, más allá de los ausentes campeonatos, la directiva ha confiado en Pochettino porque se ha encargado de forjar un equipo fuerte en todas las aristas. El mejor ejemplo fue lo hecho en 2015, cuando terminó de formar la columna vertebral de una plantilla que hoy está en la Final de la Champions League. No es ninguna casualidad que a partir del año mencionado hayan coincidido en el cuadro londinense los nombres de Harry Kane, Christian Eriksen, Son Heung-Ming y Dele Alli, mismos que han encontrado un punto de inflexión con el argentino como su entrenador y se mantienen en el equipo.

La capacidad de potencializar a futbolistas es una parte de todos los resultados que ha dado el sudamericano. En la campaña 2013-2014 -antes de que llegara el argentino- el conjunto de Londres acabó la temporada en sexto lugar. Los siguientes cinco cursos no bajó del quinto (incluido un subcampeonato), demostrando que la apuesta que hicieron por él fue la correcta. Sin embargo, el que más fe ha exhibido en el proyecto es el propio Mauricio y el momento clave se dio el pasado mercado de transferencias.

A diferencia de la mayoría de todos los equipos, el periodo de fichajes en verano de 2018 dejó un dato sorprendente: los Spurs no gastaron ni un solo euro para reforzar la plantilla. Sí, fue como si Pochettino estuviera consciente de que el trabajo hecho durante las cuatro temporadas anteriores debía encontrar su clímax en la actual campaña y encontró el respaldo de sus jugadores, quienes se mantuvieron en el equipo pese a tener ofertas. Ellos también confiaron.

Ahora, esa fe, esperanza, creencia y trabajo que la plantilla, técnico y directiva tuvieron desde el 2014 puede culminar alzando la Champions League. Solo 90 minutos separan de la gloria a un club que, desde hace años y hasta el minuto 95 de las Semifinal contra el Ajax, nadie creía en él.

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