Tal parece que a pesar de la lucha por la equidad de género aumenta en todo el mundo, el futbol sigue siendo ese ámbito rezagado donde se ve a las jugadoras como simple entretenimiento a la par sin la importancia que se le debe de dar a la categoría.

Hace algunos días, el futbol colombiano hizo historia al tener al primer equipo femenil de su país campeón de una Copa Libertadores, el Atlético Huila, situación que llenó de orgullo a los cafetaleros tras vencer al representativo del Santos de Brasil en penales (5-3) en propio suelo carioca.

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Pronto las buenas noticias fueron opacadas por las malas, ya que en cuestión de tratos e injusticias esta hazaña pasó a segundo término.

En las redes sociales comenzó a hacerse viral un video donde se ven a las monarcas del continente durmiendo en el piso… Sí, ¡en el piso! Tras viajar de Brasil con rumbo a su país, el conjunto femenino tuvo que hacer escala en Venezuela, específicamente en el aeropuerto de Maiquetía, donde por retrasos de su viaje tuvieron que esperar 7 horas, además de tener que descansar en el suelo ya que no contaban con grandes comodidades.

Es cierto que estas son cuestiones extrafutbol, sin embargo mientras a los equipos finalistas de la Libertadores varonil los mandan en vuelos charter por parte de sus federaciones la misma CONMEBOL, este equipo femenil es abandonado a su suerte. Por lo pronto la confederación no se ha manifestado al respecto.

Mientras esta situación se hacía viral, otro golpe a la equidad golpeó al Atlético Huila. La figura del conjunto, Yoreli Rincón, publicó un video donde denuncia que el premio económico que consiguieron las chicas por su título en Libertadores, iría a pasar al equipo varonil del club cafetero.

“Nos ganamos 55 mil dólares que nunca van a llegar a nosotras, lastimosamente. Eso llega al Atlético Huila masculino que es un presidente diferente a nuestro presidente, Diego Perdomo”, Yoreli Rincón.

A su llegada a Colombia, la situación se aclaró por parte de los altos mandos del club y el mismo equipo femenil. En un principio, las jugadoras iban a recibir un premio de mil dólares por conseguir el título, sin embargo tras valorar este hecho histórico para su futbol, se dio a conocer que la suma incrementaría a 2 mil por futbolista.

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“Logramos un acuerdo y más que merecido para las jugadores, cuerpo técnico y presidente. Cuando llegamos a Colombia solucionamos y queríamos desde un principio que fuera nuestro porque es lo lógico de un equipo que gana”, declaró Rincón tras aclarar la situación.

Si bien ya se hizo justicia, es increíble que hoy en día se sigan presentando estas situaciones y más en un club que se proclamó campeón del continente.