El Barcelona quiso vivir su fiesta anual antes de cada inicio de temporada junto con Boca Juniors y vaya que se divirtió, utilizando como el pretexto el partido para ganar el tradicional Trofeo Joan Gamper.

Antes de iniciar el encuentro, Lionel Messi se dirigió al público por primera vez como capitán oficial. Sus primeras palabras emocionaron a todo el barcerlonismo pues mencionó que “es un orgullo muy grande ser el capitán. Tuve la suerte de tener grandes ejemplos, como Puyol, Xavi y, por último, el gran Andrés”, además de asegurar que esta temporada harán todo lo posible para ganar la Champions League, para finalmente cerrar con el clásico “visca Barça y visca Catalunya”.

Pasados los honores, llegó el partido y ahí la sonrisas fueron aún más para los aficionados blaugranas. Desde el primer minuto, el Barcelona hizo efectivo su posición de favorito y comenzó a controlar el juego. Una pincelada de Coutinho al minuto 16, quitándose a defensas en espacio reducido y disparando al arco, ya avisaba lo que se venía para Boca Juniors y dos minutos después pasó lo inevitable: el Barca abrió el marcador.

Una buena jugada de Malcom terminó con un disparo cruzado que se pasó por debajo de los brazos del guardameta y así llegó el primer tanto, el que abrió la llave para el resto.

Al 39′, el gran protagonista de las máximas gestas culés apareció en escena. Con cierta fortuna, Messi ‘hizo’ pared con un defensor del conjunto argentino y quedó de frente al guardameta, a quien no tuvo problemas para vencer, con una elegante vaselina.

Medio tiempo y un 2-0 sencillo para los culés.

Para los segundos 45 minutos la fiesta no paró. Pese a los múltiples cambios (ocho desde el inicio), el Barcelona no se desdibujó y mantuvo un buen nivel, mismo que se vio reflejado en algunas ocasiones más, pero solo un gol en la pizarra.

El autor del tercer tanto fue Rafinha, quien se combinó con Luis Suárez para hacer una linda anotación, al quitarse al portero con un sombrerito y definir con calma.

El Trofeo Joan Gamper se quedó en casa y el Barcelona deleitó a su público de cara al inicio de una temporada más. Ahora sí, comienza lo bueno.