Canchas de futbol reabren heridas en el conflicto Palestina-Israel

Además de todos sus recientes escándalos, FIFA tiene en sus manos otro conflicto internacional por resolver y no se trata de uno sencillo. Desde hace décadas la zona del West...

Además de todos sus recientes escándalos, FIFA tiene en sus manos otro conflicto internacional por resolver y no se trata de uno sencillo. Desde hace décadas la zona del West Bank, ubicada entre Israel y Palestina, concentra una gran cantidad de estadios de futbol que prohiben la entrada y su uso a ciudadanos palestinos.

Todo comenzó cuando Israel ocupó el territorio ilegalmente en 1967, tras concluir la guerra con los Estados Árabes. Actualmente son seis los clubes que Human Rights Watch, una afamada organización de derechos humanos, ha reconocido como los focos del problema. En ellos existen equipos tanto semi-profesionales, como juveniles y para niños; concentrando aproximadamente a 200 jugadores por cancha.

Ben Hadad, quien administra la organización de futbol en Maale Adumim, una ciudad en el desierto de Judea, al este de Jerusalem. Además de guiar y entrenar a los jugadores, el joven de 25 años está convencido de que la política está a punto de cruzar una línea que no tiene permitida atravesar: la deportiva. Hadad se ha mostrado incrédulo ante la negativa de varios grupos palestinos que acusan a las canchas de futbol de ser invernaderos que germinan discriminación. “¿Esto interfiere con el proceso de paz? ¿Los niños?“, declaró incrédulo.

Sin embargo, los hecho apuntan a otro lugar. Maale Aduminum es considerado por los palestinos como territorio suyo y la idea de que sean sus niños quienes no puedan ocupar sus campos les parece absurda.

FIFA ha programado una audiencia el próximo mes para decidir si Israel debe de levantar sus prohibiciones y dejar jugar a los palestinos. Human Rights Watch lanzó un reporte que concluye que los equipos isrealíes violan las políticas FIFA al prohibir el acceso de miembros de otro territorio sin un permiso.

“Miles de niños palestinos están siendo privados de la oportunidad para jugar un juego que aman en una tierra que por derecho es suya”, comentaron miembros de la organización.

Rotem Kamer, jefe ejecutivo de la Asociación de Futbol Israelí se declaró incompetente ante los argumentos:

“Estamos tratando de aljearnos lo más rápido que se pueda de esta situación y queremos recordarle a todo el mundo que se trata sólo de un deporte, los deportes deberían ser plataformas que construyan puentes y ciertamente no están hecho para evadir personas“.

El tema será discutido el próximo 13 de octubre en Suiza y se espera que esta vez se tomen medidas, pues anteriormente los palestinos ya habían solicitado la suspensión de Israel por un muchas otras razones en el pasado, sobretodo en lo que concierne a la libertad de movilidad de los jugadores.

 

 

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