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F1

Fallece Niki Lauda, el gran guerrero de la Fórmula 1

Niki Lauda, tricampeón de la Fórmula 1 cumple 70 años. Recordamos su gran rivalidad con James Hunt que casi le cuesta la vida.
(Imagen: Getty)

Niki Lauda casi muere en el viejo circuito de Nürburgring. Era el 1 de agosto de la temporada de 1976 de la Fórmula 1, cuando, tras apenas haber dado dos vueltas de la carrera, el austriaco perdió el control de su Ferrari 312 T2, estrellándose aparatosamente con la valla de contención, cruzando la pista de lado a lado. El impacto fue tan brutal, que Lauda perdió el casco mientras el coche era devorado por las llamas.

El piloto sufrió quemaduras de primer y tercer grado en rostro, la cabeza y manos. Sin embargo, fueron los gases de combustible que inhaló los que pusieron su vida en riesgo, ya que le dañaron los pulmones. Estuvo en coma y parecía que nada podía salvar a Niki . Un sacerdote amigo de su familia le dio la extremaunción. Pero el espíritu de Lauda y su voluntad de campeón lograron derrotar a la muerte y, apenas 40 días después, Lauda estaba de nuevo en las pistas, conduciendo su Ferrari en el circuito de Monza. Terminó cuarto, con los vendajes de su cabeza empapados de sangre.

Este 2019, ese guerrero de las pistas, cumplió 70 años y era imposible no recordar una de las mejores temporadas de la historia de la Fórmula 1 y su gran carrera dentro del Gran Circo.

El ascenso a Ferrari

Andreas Nikolaus Lauda nació el 22 de febrero de 1949, en Viena, la capital de Austria. De una familia adinerada, Lauda tuvo que imponerse a la desaprobación de su familia para poder dedicarse al automovilismo.

Tras una serie de buenos resultados, tuvo la oportunidad de correr en la F2. Para poder cumplir su sueño de correr en el máximo circuito, el austriaco pidió préstamos a bancos hasta que logró firmar con el equipo BRM en 1973. Lauda demostró sus capacidad, pero el equipo no pasaba por buen momento. Su oportunidad llegó cuando su coequipero, Clay Regazzoni firmó para Ferrari y habló tan bien de Lauda, que Enzo Ferrari no dudó firmarlo. Esto le permitió pagar sus deudas y por fin competir en condiciones.

(Imagen: Getty)

En 1975 obtuvo su primer campeonato y ayudó a Ferrari a ganar su primer campeonato de constructores tras 11 años. Lauda era el gran favorito para repetir en 1976, pero entonces, surgió la figura del británico James Hunt.

Lauda vs Hunt

La rivalidad entre Niki Lauda y James Hunt en la Fórmula 1 probablemente solo ha sido superada solo por el pique entre Ayrton Senna y Alain Prost. El enfrentamiento entre ambos fue breve. Una temporada de la Gran Carpa que resultó inolvidable: 1976. Su batalla fue tan intensa y marcada por el incidente más famoso en la historia de la Fórmula 1, que a casi 43 años, no se ha podido borrarimaginación colectiva. Como dijo el piloto Jochen Mass, “Hubo una especie de pseudointensidad en la temporada de 1976, que sigue siendo parte del carácter de la Fórmula 1“.

A lo largo de los años, la historia de la confrontación entre Hunt y Lauda se ha vuelto cada vez más popular hasta el punto de que en 2013 se hizo una película sobre la historia: “Rush”. Dirigida por Ron Howard, es probablemente una de las mejores películas sobre deporte motor jamás realizadas. El filme ha logrado impresionar a los fanáticos de los motores, dada la precisión de los eventos deportivos contados. Y es que el contraste de ambos pilotos transcendió el plano deportivo y llegó a nivel personal.

Lauda y Hunt (Imagen: Getty)

Lauda y Hunt no podrían ser más diferentes entre sí. Lauda era frío, cínico y calculador. Todo esto se reflejó en su estilo de conducción, nunca exagerado y siempre calculado. Lauda nunca se arriesgó y no intentaba realizar adelantamientos peligrosos. El austriaco tenía un talento innato para desarrollar los coches lo suficiente como para notar el más mínimo defecto.

Hunt, -que era piloto de McLaren-, por el contrario, era alguien a quien le gustaba divertirse. Tenía el hábito de fumar, consumir drogas, beber y siempre estaba rodeado de mujeres. El inglés quería ganar todas las carreras y siempre intentaba movimientos arriesgados, que a menudo terminaban con momentos espectaculares en la pista. Su filosofía era tomar cualquier automóvil que le fuera confiado y presionar con fuerza. En el paddock de Hunt, también fue famoso por su comportamiento poco respetuoso hacia su equipo y hacia los otros pilotos.

Para 1976 era claro que Ferrari y McLaren eran los autos a vencer. Entre el equipo italiano y el inglés se estaba gestando una rivalidad destinada a convertirse en un clásico de la Fórmula 1.

(Imagen: Getty)

Lauda era el favorito para repetir el título y lucía imparable. Sólo Hunt parecía ser el único oponente capaz de detener a Lauda. Y durante las primeras carreras, Lauda corrobora su favoritismo, aprovechando los errores de Hunt. Ni siquiera era la mitad de la temporada, y Niki tenía 52 puntos por solo ocho de Hunt. Parecía que el campeonato estaba finiquitado.

Hunt logró recortar distancias tras una serie de resultados favorables, pero no lo suficiente para poner en riesgo el doblete del austriaco. Faltaban siete carreras para el final de la temporada y Lauda aún tenía más de 20 puntos de ventaja Hunt y el Serial estaba en manos del austriaco… O eso parecía.

Final de temporada de 1976

Niki Lauda vio la muerte a los ojos tras ese terrible choque en Alemania. Logró derrotarla antes de la meta y regresar a la vida para tratar de volver a las pistas y defender su título. Mientras tanto, Hunt aprovechó su ausencia para recortar la desventaja a sólo dos puntos. Quedaban cuatro carreras y el británico olía el título.

(Imagen: Getty)

El 12 de septiembre de 1976 se corrió en Monza y, para sorpresa de todos, Niki Lauda se declara listo para regresar, apenas un poco más de un mes después del accidente que casi le costó la vida. Regresó aún con las quemaduras y vendajes. Nadie esperaba mucho del austriaco, pero desde la quali, Lauda demostró que por algo era el campeón.

Niki terminó cuarto y Hunt se tuvo que retirar por problemas mecánicos. Quedaban tres carreras y Hunt dio un golpe sobre la mesa al ganar dos de ellas de manera consecutiva. Lauda se conforma con un octavo y tercer lugar. Sólo los separaban tres puntos y todo quedó para la última carrera en Japón.

El 24 de octubre de 1976, la carrera decisiva se celebró en Fuji. La carrera comenzó casi con dos horas de retraso por la torrencial lluvia que cayó. Hunt necesitaba terminar tercero para asegurar el campeonato. Lauda tenía que superar a Hunt para poder arrebartarle el título. Sin embargo, tras apenas dos vueltas, Lauda se retiró. Sus lacrimales habían quedado dañados por el fuego y lagrimeaban en exceso. Esto y las condiciones de lluvia lo llevaron a tomar esa decisión.

James Hunt sí corrió y terminó tercero, para así llevarse el título. Una temporada frenética, marcada por el terrible accidente de Lauda, quedó grabada en la historia de la F1.

Después de la F1

Lauda se retiró en 1979 y se centró en dirigir una aerolínea charter que había establecido en abril de ese año llamada Lauda Air, que volaba desde Austria a destinos de vacaciones en Europa y el norte de África. Con el fin de obtener dinero para el negocio, salió de su retiro en 1982. Después de ganar su tercer campeonato mundial en 1984 (con McLaren), Lauda se retiró definitivamente al final de la temporada de 1985.

(Imagen: Getty)

En 1991, un Boeing 767 de Lauda Air se estrelló en Tailandia, matando a las 223 personas a bordo. Vendió sus acciones de Lauda Air al socio mayoritario Austrian Airlines en 1999, y en 2003 comenzó una nueva aerolínea, Niki, que finalmente se convirtió en una subsidiaria de Air Berlin. Lauda tiene su licencia de piloto comercial e incluso se ha sabido que actúa como capitán en los vuelos de su aerolínea de vez en cuando.

El austriaco es una leyenda del automovilismo que ha soportado durante décadas las secuelas de aquel incidente en el circuito de Nürburgring. No obstante, nada ha podido detener a Niki Lauda y es todo un ejemplo de perseverancia y resiliencia.