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F1

Ayrton Senna: Un piloto de leyenda

A 25 años de su trágica muerte, Ayrton Senna sigue siendo una figura preponderante en la Fórmula 1. Una leyenda del automovilismo
Alina Escobedo

Ayrton Senna Da Silva, que murió en el circuito maldito Imola, sigue vive en la memoria de todos nosotros. Es recordado en documentales galardonados, por los pilotos del pasado y del presente, y por legiones de aficionados al automovilismo que jamás lo olvidarán.

Cada año, en el Gran Premio de Brasil, los autos cruzan la recta de salida y pasan a través de la Senna “S”, una combinación de giros que llevan el nombre del hijo favorito del circuito y de los predilectos de la nación amazónica.

(Imagen: Getty)

Muchos conductores actuales no habían nacido aquel fatídico 1 en mayo de 1994, pero el impacto de Senna se sigue sintiendo en las carreras de autos, no solo en la Fórmula 1. Cambió el deporte, creando nuevos niveles de excelencia, mejorando la seguridad y modificando su estética.

Senna: La Leyenda

Senna es para el deporte motor, para el automovilismo lo que es Muhammad Ali para el boxeo, Michael Jordan para el básquetbol o Usain Bolt para el atletismo: aunque su talento lo hizo famoso, fue su personalidad lo que lo convirtió en un ícono.

(Imagen: Getty)

Los dones y talentos de Senna parecían llegar a su punto máximo en la lluvia. El Gran Premio de Mónaco de 1984, cuando llevó a su Toleman a un final de carrera espectacular, y su primer triunfo en el Gran Premio de Portugal de 1985, ambos llegaron en aguaceros torrenciales. Más tarde, su sorprendente primera vuelta en el Gran Premio de Europa de 1993, considerado por muchos como la mejor de todos los tiempos, también se realizó en condiciones húmedas. Y ni hablar de aquel triunfo en Japón de 1988, cuando remontó desde el lugar 14 para llevarse la bandera a cuadros.

Cualquier piloto que logré hacer una carrera brillante bajo la lluvia tiene a Senna como punto de comparación. Lo brillante que manejaba y controlaba el coche bajo estas condiciones son casi inigualables. Hoy en día no encontramos a muchos que logren alcanzar ese nivel. Además, era una bestia durante las clasificaciones para las carreras. Sus 65 pole position fueron un récord en su momento, y si bien ha sido roto por Lewis Hamilton, el inglés no alcanza la genialidad tras el volante del brasileño. Es la quintaesencia de la F1.

La seguridad por sobre todo

Tan importante como su éxito en las pistas, fue el compromiso de Senna para mejorar los estándares de seguridad. Estaba muy interesado, casi al punto de la obsesión, en esta área del deporte, formando un estrecho vínculo con el delegado médico y de seguridad de la F1, el profesor Sid Watkins.

(Imagen: Getty)

Incluso se involucró activamente. En 1992, Erik Comas se estrelló fuertemente durante la práctica en Spa. Senna se bajó del coche y corrió hacia el francés, apagando el motor y manteniendo la cabeza del conductor estable. Comas le da crédito a Senna por haber salvado su vida ese día.

En la muerte, el brasileño fue el catalizador para mejoras drásticas de seguridad. La F1 siempre ha reaccionado tarde en ese apecto, pero la muerte de Senna magnificó el efecto. Su muerte tuvo el impacto que no tuvo la de Roland Ratzenberger, quien murió un día antes en el mismo circuito que le costó al vida a Ayrton.

El cambio más visible se produjo en la protección mejorada de la cabina: durante la carrera de Senna, la cabeza de los pilotos sobresalía visiblemente del coche. Un año después, la cabina era claramente más robusta y protegía mejor al piloto.

(Imagen: Getty)

Los circuitos se modificaron, los estándares médicos avanzaron y los coches se construyeron para enfrentar pruebas de seguridad de choques más violentos. Esto puede haber tomado más tiempo, pero no hay duda de que la muerte de Senna aceleró el proceso. En este sentido, su legado vive en un sentido muy real en los circuitos de todo el mundo.

Ganar a toda costa

No hay debate sobre si Senna fue un gran piloto. Tampoco escucharemos objeciones a los que lo describen como un hombre completamente decente, educado y generoso, tímido pero con una gran picardía.

Pero había un lado oscuro en su manera de ser en las carreras. La determinación de Senna de ganar a veces empañó su carrera.

La personalidad fuera de pista de Senna como un caballero no podía estar más lejos de lo que era capaz de hacer en el circuito. Cuando se sentía víctima de una injusticia, podía ser vengativo. Su fuerte sentido de la justicia fuera del coche lo llevó a hacer grandes cosas, pero en el coche lo empujó a cometer actos de venganza, como en el Gran Prix de Japón en 1990.

(Imagen: Getty)

Es un hecho aislado, pero su enfoque de ganar a toda costa se trasladó a la siguiente generación. Por ejemplo, Michael Schumacher fue castigado por sus acciones en Adelaide en 1994 y en Jerez en 1997, pero ambos fueron movimientos que Senna podría haber hecho. Schumacher fue un piloto igualmente despiadado. Vio lo que Senna estaba preparado para hacer y supo que tendría que igualarlo para competir a un nivel tan alto.

Rivalidad con Prost

Alain Prost fue el gran rival de Senna durante sus años en la F1. El encono de ambos ayudó a catapultar a la Fórmula 1 a otro nivel en el interés de los aficionados. Así la recuerda hoy en día el piloto francés:

Son cosas que se pueden explicar pero no completamente. No hay un solo día en que no se hable de esto. En redes sociales todos los días hay prácticamente algo, es fenomenal. Dejamos huella, no nos dimos cuenta completamente en una época. En resumen: pasamos de un mundo de especialistas de la F1 a un mundo totalmente abierto. Ahí vimos llegar a los grandes medios de comunicación porque existía esta batalla humana entre dos pilotos de carisma, cultura y educación distintas. Esta rivalidad fue increíble pero estaba también ligada a toda la escena y, desgraciadamente, la muerte de Ayrton la dejó congelada. En realidad yo solo corrí dos años con él en el mismo equipo y solo cuatro o cinco años en total (luchando ambos por el título). Hice muchas cosas, gané muchas carreras y campeonatos sin él, pero nuestra historia está completamente ligada. No hay un momento en el que, si hablas de Prost, no se mencione a Senna y viceversa. No solo mi carrera, sino también mi vida están ligadas a él. Vivo con ello desde hace una treintena de años.

El impacto de Senna

Decir que Senna cambió las carreras en la F1 no restringe su influencia a la conducción o la seguridad. También cambió la estética de su deporte de una manera que ningún otro piloto puede igualar.

Por ejemplo, tenemos la cantidad de diseños de cascos inspirados en el icónico esquema de color amarillo, azul y verde de Senna. El diseño de Lewis Hamilton es el más obvio. Al igual que el de Senna, era predominantemente amarillo con bandas azules y verdes (Hamilton también incorporó el rojo para reflejar su herencia granadina). Desde entonces se ha alejado de esto, pero todavía hay guiños al original en su diseño de 2018.

(Imagen: Getty)

Eddie Irvine usó una copia cercana del casco de Senna al principio de su carrera, cambiando de amarillo a rojo cuando llegó a la F1. El as del automóvil deportivo Alexander Sims se inspiró en el diseño de Senna y lo modificó, al igual que muchos otros. La inconfundible plantilla de Senna ahora es ampliamente utilizada y adaptada en todo el deporte.

En los años transcurridos desde su muerte, Senna y los colores que hizo famosos se han convertido en una marca.

Tras 25 años de su fallecimiento, Senna aún es una de las grandes leyendas de la F1. Su impacto en el automovilismo afecta a casi todos los aspectos del deporte y continuará haciéndolo. Habrá más cascos influenciados por Senna, más niños en los circuitos de karts llamados Ayrton y muchos más recuerdos con su imagen.

La fortaleza del legado de Senna es el resultado de una personalidad cautivadora fuera de la pista y su brillantez en ella. Era una combinación excepcionalmente potente, y una que tal vez nunca volvamos a ver.