Las oportunidades laborales son escasas para las personas que salen de prisión tras cumplir una condena. Por lo regular, terminan haciendo trabajos manuales en pesadas jornadas laborales por pagas mínimas o volviendo a la delincuencia.

Sin embargo, existen trabajos que las personas están dejando de hacer y que podrían ser una oportunidad de desarrollo profesional y hasta en su recuperación como lo son los árbitros o réferis en el deporte amateur.

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En los Estados Unidos existe una baja considerable de personas que desarrollan esta profesión por el poco salario que perciben y las condiciones laborales que enfrentan (padres abusivos e intensos), por lo que en el estado de Iowa se les ocurrió la idea de cubrir estas ausencias con ex reclusos que tengan conocimiento del basquetbol.

Según la Federación Nacional de Asociaciones Estatales de Escuelas Secundarias en los Estados Unidos, solo el 20 por ciento de los jueces en la categoría se mantienen en sus puestos por más de dos años.

Según un reporte del Washington Post, la baja de réferis y árbitros en la zona del Atlántico Medio ya es preocupante, pues solo la mitad de ellos vuelve tras un año de trabajo y se espera que esta tasa aumente hasta un 80% en los próximos cinco años.

Esta situación se ha reflejado en Iowa, donde los datos aportado por la Asociación Atlética de Preparatorias en el estado dicen que existe una importante baja en oficiales de baloncesto en los últimos 12 años. En 2006 se tenían registrados a 1,493, y para 2017 solo habían 963, mismo que en su mayoría tenían más de 50 años de edad.

Uno de ellos es Jim Bice, quien también labora como oficial correccional en Fort Dodge Correctional Facility, Iowa, propuso una idea para llenar el vacío existente en las duelas del estado.

Según su conocimiento en el deporte y en el sistema correccional, los hombres que cumplen una condena y no son etiquetados como violentos pueden hacer muy buen trabajo como réferis.

“Son delincuentes no violentos que tomaron malas decisiones en ambientes difíciles para hombres jóvenes”, declaró Bice.

A pesar de que esta idea es muy nueva y aún no llega al congreso, nada impide para que los ex reclusos cumplan con este trabajo ya que no se requieren verificaciones de antecedentes penales como parte del proceso de solicitud para los trabajadores de la Iowa high School Atlethics Association o la Iowa Girls high School Athletic Union.

Bice reconoce que existe un riesgo en tener a una persona que cumplió una condena junto a los atletas juveniles, pero aseguró que él podría ofrecer orientación a cualquiera de ellos para que lleguen a ser oficiales de basquetbol. “No son chicos malos. Tengo mucha confianza en las personas”, reconoció.

Con información de Deadspin