El futbol es el deporte que más pasiones levanta alrededor del mundo, por lo mismo, durante la práctica se ve envuelto en escándalos ajenos a patear una pelota.

En México hemos cargado muchos años con el vergonzoso caso de los cachirules de 1988 que nos dejó sin ver a la Selección en el Mundial de Italia 1990. Y justo en esa Copa del Mundo ocurrió otro caso penoso y tramposo, pero ahora de los argentinos. Brasil y Argentina se enfrentaba en los Cuartos de Final, los que estuvieron ahí cuentan que el calor era insoportable, por lo que bebían agua de manera constante. El encuentro paró por una falta sobre Pedro Troglio y ahí fue cuando aparecieron las artimañas albicelestes: le dieron a Branco, lateral izquierdo brasileño, un cilindro con agua que contenía una sustancia que lo hice sentirse mal el resto del juego.

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Pero esos casos no solo los han aplicado las exóticas selecciones de América Latina, recién se ha revivido la polémica del partido de 21 de diciembre de 1983 entre España y Malta. La Roja llegaba a ese partido con la necesidad de ganar por una diferencia de 11 goles para acceder a la Eurocopa de Francia 1984 , una empresa bastante complicada. Aunque Malta era un rival a modo, anotar tantos goles en un partido resultaba complicado más no imposible, y así sucedió, ganaron 12-1.

El milagro en el Benito Villamarín había ocurrido.

Pero el día de hoy, Movistar Plus, una plataforma de televisión, en su programa Fiebre Maldini, desempolvó aquel extraordinario caso, pero ahora entrevistó a algunos jugadores del combinado maltés. En las entrevistas Carmel Busuttil, Emanuel Fabri y Silvio Demanuele contaron que al medio tiempo entró un señor chaparrito y vestido de blanco a ofrecerles limones partidos por la mitad (¿?), ellos, confiando plenamente en el rival se los llevaron de inmediato a la boca y el resto del juego no estuvieron finos.

“Mis jugadores los chuparon y después se sintieron mal. Me preguntaron si les habían drogado. No teníamos pruebas, aunque espero que España no hubiera hecho nada de eso. Si eso hubiera sucedido, el fútbol estaría totalmente terminado”, declaró el entonces técnico de Malta: Victor Scerri.

Al parecer las trampas corren en todos lados, en los próximos días sabremos la resolución de este caso, pero algunos declaran que lo que tenían los limones eran esteroides.