En Tonga les prohibieron a las niñas jugar rugby

La igualdad en el deporte es un tema del que nos hemos cansado de hablar, aunque se dio un gran paso con la aparición de ciertas ligas y la inclusión...

La igualdad en el deporte es un tema del que nos hemos cansado de hablar, aunque se dio un gran paso con la aparición de ciertas ligas y la inclusión de mujeres en deportes en los que no tenían participación. Pero aún hace falta mucho. En verdad mucho.

Hace unos meses aquí mismo hablamos de un par de injusticias, ambas relacionadas con el futbol y las mujeres: En Arabia Saudita, recién se permitió el ingreso de las mujeres a los estadios, siempre y cuando estén acompañadas por un hombre. Y no solo eso, sino que como si se tratara de una enfermedad tendrán lugares designados para las familias que decidan ir a entretenerse juntas.

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La segunda ocurrió en Irán: una aficionada al Persepolis FC, equipo de Teherán (capital iraní), se tuvo y tiene que disfrazar para entrar a ver los juegos del equipo de sus amores. Ya que en su país las mujeres solo pueden asistir a partidos de la liga femenil, nunca varonil.

Pero los países en los que el futbol no es tan popular, los abusos se generan en su práctica equivalente: el rugby, por ejemplo. En Tonga, un país de Oceanía, el 15 de marzo se emitió una carta en la que el Ministerio de Educación del país les pedía a las escuelas prohibir a las niñas practicar rugby y boxeo, ¿la razón? Preservar las tradiciones de la cultura tongana y, según ellos, la dignidad de las mujeres.

Por supuesto que la decisión causó mucho ruido, y una de las principales defensoras de los derechos en Tonga se pronunció al respecto: “Esto nos lleva de vuelta al pensamiento de que la educación es solo académica y que las niñas permanezcan en ese tipo de camino, mientras los deportes son la alternativa para los niños. Realmente nos está alejando de todo el trabajo que hemos hecho hasta ahora para tratar de lograr y promover la igualdad de género”.

Las voces que generaron eco sobre el tema intentaron respetar las tradiciones, pero es un hecho que no se debe prohibir la práctica de un deporte poniendo como pretexto la dignidad. Y, además, el rugby femenino tiene las mismas, incluso más, posibilidades de llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Esperemos que la decisión sea revocada.