Edgar Allan Poe y los Ravens de Baltimore

El deporte y la cultura nunca han ido de la mano. Históricamente, escritores de la talla de Jorge Luis Borges han protagonizado una guerra encarnizada en contra del futbol. Dictar una conferencia...

El deporte y la cultura nunca han ido de la mano. Históricamente, escritores de la talla de Jorge Luis Borges han protagonizado una guerra encarnizada en contra del futbol. Dictar una conferencia sobre la inmortalidad cuando la Selección Argentina debutaba en el Mundial de 1978 y algunas declaraciones como “el futbol es popular porque la idiotez es popular”, fueron algunos cariñitos que el autor de “El Sur” le hizo al balompié.

Claro que también hay quienes han hablado bien: Albert Camus, Oscar Wilde, Martín Caparrós, Eduardo Galeano y Juan Villoro son solo algunos creadores que han gastado tinta y palabras para referirse a uno de los grandes opios del pueblo.

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Pero no todo el deporte está peleado con la literatura, de hecho hay bellos momentos en los que se unen para siempre, como sucedió con los Baltimore Ravens y Edgar Allan Poe.

Baltimore es una de las franquicias más jóvenes de la NFL, fue creada en 1996 y su nacimiento tiene que ver con los Browns de Cleveland. Los Ravens son el hijo no deseado de los Browns. Arthur Modell, entonces dueño de la franquicia de Cleveland, decidió, en 1995, que quería mover a su equipo a Baltimore.

La decisión alarmó a los aficionados y la NFL no permitió tal movimiento, argumentando que debería respetarse la historia de los Browns en Cleveland. A cambio Modell obtuvo algunos jugadores de los Browns para aventurarse a crear su equipo en Baltimore.

Ya con jugadores y ciudad vendría lo más difícil, elegir el nombre. Durante días se realizaron encuestas hasta que, en una decisión muy inteligente, los residentes de Baltimore, dando muestras de su amplio conocimiento literario, eligieron “Ravens”, haciendo alusión al popular poema de Edgar Allan Poe: “The Raven”. Por cierto, la mascota del equipo se llama Poe.

Aunque Poe nació en Boston, Massachusetts, pasó una gran parte de su vida en Baltimore y ahí murió. Hoy se celebran 209 años del nacimiento del bardo, motivo perfecto para recordar de dónde diablos salieron los Ravens.

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