Día del padre: una obligación difícil para el deportista

El deportista mexicano suele disfrutar poco el día del padre. Checa algunos ejemplos.

La figura paterna siempre es fundamental en la vida de toda persona. Dicen que la madre es el ser más importante en la vida de todo ser humano. Puede que sea cierto, pero el padre es el ejemplo a seguir de muchos de nosotros, salvo excepciones. Son el mejor consejero que uno puede tener. Son ellos los que dan solución a nuestros problemas.

Y aunque muchos hijos vean en sus padres a la persona más perfecta del mundo, la realidad es que muchas veces suelen ser los más imperfectos. No hay un prototipo ideal, nadie nace sabiendo criar.

Y en el deporte no hay excepción. Muchos piensan que el atleta de alto rendimiento no sufre por nada. Existe la idea de que el deportista debe estar en las mejores competiciones o encerrado en una concentración las 24 horas. Muchas veces olvidamos que también son personas.

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La agenda del deportista es dura. Viajes largos, distanciamiento con sus seres queridos y poca comunicación entre ellos, son algunos de los sacrificios que hacen.

Económicamente la vida del atleta y sus familiares es buena, pero el distanciamiento entre ambas partes, hace que la faceta de padre sea difícil de cumplir.

Por eso,en el día del padre, hemos traído algunos casos que ejemplifican muy bien la complicada vida del deportista mexicano. Pueden estar en lo más alto profesionalmente, pero en lo personal hay vicios y riesgos a los que están expuestos los atletas. Muchas veces tienen que escoger entre estar con sus hijos, disfrutarlos y verlos crecer, o distanciarte de ellos para trabajar y que tengan una vida mejor.

Hugo Sánchez Márquez

Uno de los mejores jugadores en la historia del futbol mexicano. Un centro delantero nato e histórico del Real Madrid. Hugo vivió las mieles del éxito. Era una estrella mundial, pero pagó el precio.

‘El Macho’ se casó con Emma Portugal, durante su estancia en España. De esta relación tuvo un hijo. Su nombre es Hugo Sánchez Portugal. Nació en España, pero conserva la nacionalidad mexicana. Desde chico quiso seguir los pasos del ‘Pentapichichi’. Pero había un obstáculo. Su padre pasaba la mayor parte del tiempo en entrenamientos y viajando por media Europa, inmortalizándose como jugador de futbol.

Hugo Sánchez Portugal creció sin una figura paterna. En alguna ocasión, el hijo del ‘Macho’ dijo que no conoció a su padre, sino hasta los 6 años. Conforme pasó el tiempo la relación se desgastó.

Eran tantos los roces entre padre e hijo, que Sánchez Portugal llegó a ventilar la vida privada del ex jugador del Atlético de Madrid. En algún momento aseguró que su padre le pegaba y le era infiel a su actual esposa, Isabel Martín. Tiempo después ofreció disculpas, pero el resentimiento era evidente.

“Siempre soy yo el que debe tragarse el orgullo para poder hablar con él. Quiero que exista reciprocidad, porque yo de él nunca he tenido ni un abrazo”, dijo.

Hugo Sánchez con su esposa, Isabel Martín.

Hugo Sánchez Portugal quiso seguir los pasos de su padre. Inició su carrera futbolística con los Pumas. Fue parte del plantel bicampeón en 2003 y 2004, aunque no jugó ni un solo minuto. Lo curioso es que el técnico de ese entonces era su padre. En 2007 declaró a una cadena de deportes que Hugo Sánchez había sido el culpable de frenar su carrera como futbolista.

Tras un paso fugaz por el Atlante, Hugo Portugal decidió retirarse. En 2012 estuvo como director de Cultura Física y Deporte. Para ese entonces su papá ya vivía en Estados Unidos.

El 8 de noviembre de 2014, Hugo Sánchez Portugal fue hallado sin vida en su departamento de la Ciudad de México. De acuerdo con la necropsia, el hijo del ‘Macho’ murió por inhalación de gas, expedido por un bóiler instalado dentro de su residencia.

El heredero del artillero merengue dijo que, a pesar de las peleas, guardaba buenos recuerdos de Hugo Sánchez Márquez. Quizás lo tuvo todo materialmente, pero nunca más tendrá el cariño como él anhelaba del ‘Pentapichichi’. Hoy tiene dos hijas más con Isabel Martín, con las cuáles trata de reponer el tiempo que no pasó con Hugo Portugal.

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Julio César Chávez

Nadie puede negar que Julio César Chávez es la máxima figura del boxeo en México. Difícilmente alguien podrá superar su marca de 87 victorias, 75 por la vía del nocaut.

Pero tampoco nadie negará los escándalos en los que estuvo envuelto Mr. Nocaut. El rey del boxeo mexicano tuvo tres hijos, Nicole Chávez, Julio César Chávez Jr. y Omar Chávez.

Julio César Chávez con su esposa y sus dos hijos.

La vida del deportista mexicano estuvo llena de excesos. Mismos que provocaron problemas con sus hijos. Y sus progenitores siguieron sus mismos pasos. Era su único modelo a seguir.

Las drogas se apoderaron de Julio César. En 2011 uno de sus hijos tuvo que internarlo. También estuvo inminiscuido con personajes del crimen organizado. Incluso se le relacionó con un asesinato. Pero trató de recapacitar

“Con engaños me llevó (mi hijo) a la clínica donde estuve cinco meses internado”, comentó Julio César Chávez en marzo de 2011.

El deportista mexicano se alejó de las drogas y las amistades dañinas. Quedó mal económicamente. Lo malo es que sus hijos tomaron su lugar.

Chávez Jr. y Omar se dedicaron al boxeo. Ninguno de ellos figuró como su padre arriba del ring. Pero si lo imitaron a la perfección en su forma de actuar fuera de los encordados.

En múltiples ocasiones se le llegó a criticar a Chávez Jr. de su adicción a las drogas. En 2013 dio positivo en un control de antidopaje, tras haber consumido marihuana. Las indisciplinas de sus hijos llevaron a su padre a tener que ser duro con ellos.

Todo lo que hizo Julio César, lo hicieron sus hijos varones. Se volvió un círculo vicioso. Nunca tuvieron una figura paterna que viera por ellos, que los corrigiera. Hoy, la gran leyenda del boxeo paga el precio de no haber estado con ellos mucho tiempo.

Rafael Márquez

Figura en activo. Considerado uno de los mejores defensas en el futbol mexicano. Rafael Márquez tiene dos hijos: Rafaela Márquez y Santiago Márquez, de 12 y 14 años respectivamente. Ambos son producto de su primer matrimonio, con Adriana Lavat.

Tras su divorcio, Adriana se quedó con la custodia de sus hijos. De por sí la vida de Rafa era complicada. Tuvo que ver crecer a sus hijos desde España, cuando jugaba en el Barcelona.

Rafa lo ganó todo con el club blaugrana, pero esos logros pocas veces los pudo compartir con sus hijos. Varias demandas privaron a Rafaela y Santiago de ver a su padre algún tiempo. Fueron muchos problemas legales con su ex esposa.

Pero el capitán de la Selección Mexicana ha hecho hasta lo imposible por pasar tiempo con sus hijos. Aunque aún existe una demanda por manutención, por parte de Adriana Lavat, el Kaiser mexicano viaja seguido a Miami. Ahí residen Rafaela y Santiago.

A pesar de los problemas maritales, el amor de padre e hijo se ha impuesto. Tanto, que Santiago busca reemplazar a Rafa en el futbol. Recientemente ingresó a las fuerzas básicas del club Atlas, donde debutó Márquez.

Otro caso más de que los hijos siguen los pasos de quienes consideran sus héroes.

 

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