Oscar Pistorius abandonó la cárcel por “compasión”

El exatleta sudafricano abandonó la prisión por "razones de compasión" por el fallecimiento de su abuelo.
Imagen: Getty

El exatleta sudafricano, Oscar Pistorius, condenado a prisión por asesinar a su esposa, fue autorizado para abandonar la cárcel de Atteridgeville en Pretoria, Sudáfrica, esto para asistir al funeral de su abuelo. Así lo informó el departamento de prisiones del país. El sudafricano cumple una sentencia de 15 años.

Pistorius solo abandonó por un par de horas la prisión, pues por “razones de compasión” se le otorgó el permiso para que pudiera estar con el cuerpo de su familiar. Ya se encuentra de nuevo en la cárcel, así lo confirmó el portavoz del departamento de prisiones citado por medios locales, Singabakho Nxumalo.

El 14 de febrero de 2013, el sudafricano asesinó a su pareja, la modelo Reeva Steenkamp. Todo sucedió en su casa de Pretoria el Día de San Valentín, al dispararle cuatro veces a través de la puerta cerrada del baño. La versión del deportista dicta que abrió fuego presa del pánico al confundir a Steenkamp con un ladrón que habría entrado en la vivienda por la ventana del baño.

En un principio, Oscar Pistorius fue condenado a seis años, pero los abogados de la familia de la víctima presentaron un recurso y lograron que la pena se duplicara, al final el Tribunal Constitucional de Sudáfrica decidió que la condena fuera de 15 años, de los cuales solo cumplirá 13, pues mientras estaba en juicio pasó dos años tras las rejas.

Lo último que se había sabido de Pistorius es que en diciembre pasado había sido agredido por otro reo, esto después de una pelea en la cárcel por el uso de un teléfono público: “Oscar Pistorius sufrió un hematoma después de un presunto incidente con otro recluso por el uso de un teléfono público en la unidad de cuidados especiales donde ambos delincuentes están detenidos en el Centro Correccional Attridgeville”, se lee en el comunicado.

Hay que recordar que Oscar fue el primer atleta con las piernas apuntadas en competir en los Juegos Olímpicos (Londres 2012) para personas sin discapacidad, es por ello que fue un estandarte de la superación y lucha a través del deporte. Su carrera se terminó al cometer el acto criminal.

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