El 23 de marzo de 2019 quedará grabado en la historia del deporte mexicano -y de la Ciudad de México- para siempre. El Estadio Alfredo Harp Helú abrirá sus puertas, prenderá sus luces y recibirá un juego de beisbol por primera vez. Los Diablos Rojos del México presentarán su casa a los ojos del mundo entero cuando enfrenten a prospectos de los Padres de San Diego.

Desde su adiós al Parque del Seguro Social, el conjunto escarlata transitó por hogares provisionales. Primero el Foro Sol y después el Fray Nano. Sin embargo, ha llegado el momento de que vuelvan a tener un estadio propio y su nuevo diamante debía ser una verdadera joya.

¡Ya hay fecha para la inauguración del nuevo estadio de los Diablos Rojos!

El Estadio Alfredo Harp Helú está ubicado en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixihuca, justo a un lado del Foro Sol que tantas alegrías le dio al equipo por más de 10 años. Su capacidad será de 20 mil 448 personas, lo que lo convierte en el segundo estadio de beisbol más grande del país, solo por detrás del Palacio Sultán en Monterrey.

Esta obra arquitectónica estuvo en las manos de Francisco González-Pulido, quien tuvo la tarea de fusionar la modernidad sin dejar de lado la representación de México como país.

Alfredo Harp Helú, además de ser un apasionado del beisbol, también lo es de la cultura y su estadio no podía quedarse sin ella. Por tal motivo, los asistentes al nuevo recinto de la Ciudad de Mexico podrán ver el trabajo de diferentes artistas como Francisco Toledo y Sergio Hernández, mismo que hacen de este inmueble una obra de arte, literalmente.

La construcción -que tiene por nombre el del dueño de los Diablos Rojos del México– no fue sencilla. Pasó a ser una obra que duró casi cinco años en concretarse, muy lejos de los 15 meses que se tenían estimados en un principio. Problemas de suelo y la colocación del techo fueron dos de los principales problemas. Al final, la nueva casa de los Diablos tuvo un costo aproximado de 3 mil millones de pesos, una cantidad también muy elevada en comparación a los 800 millones que se pensaron en un principio. (Fuente: El Economista)

Si bien el nuevo infierno escarlata será exclusivo para el Rey de los Deportes, este inmueble significa un punto y a parte para el deporte en general y la CDMX, así lo reconoció Javier Salinas, presidente de la Liga Mexicana de Beisbol.

“El estadio de los Diablos es un parteaguas que rebasa incluso al beisbol, es algo más allá. Es un estadio hermoso que va a ser ícono de la Ciudad de México, por encima del tema beisbol, porque nos pone en perspectiva que la infraestructura de la ciudad se estaba quedando muy rezagada”, señaló el directivo en declaraciones recogidas por mediotiempo.com.

Diablos Rojos del México, a 78 años de ser un referente del beisbol mexicano

La importancia del inmueble se magnifica cuando, según el propio Salinas, se considera que es la primera construcción que supera la capacidad de recibir a más de 10 mil personas en la capital del país. El último estadio que se dio este ‘lujo’ fue el Azteca en 1966. Sí, hace más de 50 años.

Con capacidad para recibir juegos de las Grandes Ligas en los próximos años y siempre que sea requerido, el Estadio Alfredo Harp Helú está listo para escuchar el playball que indicará el inicio de una nueva historia para los Diablos Rojos del México, sus aficionados y el beisbol de todo México.