La LMB regresa a lo clásico tras una ‘revolución’ fallida

La LMB ha decidido que su formato sufra un nuevo cambio en la Temporada 2019, que volverá a ser de un solo torneo.
Listo para el diamante | Imagen: LMB

El experimento no funcionó. O al menos eso es lo que ha dado entender la Liga Mexicana de Beisbol. En 2017 se anunció con bombo y platillo la modificación de las reglas de un deporte que se mantiene vivo por su historia, por el arraigo. Dos temporadas en un año, a lo futbol, fue la gran revolución que planeó Javier Salinas cuando tomó el mando. Apenas un año duro esa innovación.

A unos cuantos días de que termine la segunda temporada del 2018, la LMB decidió volver a las bases, a lo de siempre. Tras la Asamblea de Presidentes celebrada en Monterrey, se estableció que la liga regresará a jugarse a una sola campaña en 2019, de abril a noviembre.

Con el calendario aún por definirse, el plan tentativo es que en 2019 la temporada regular sea de 120 juegos; sin embargo, eso no impedirá que la ‘nueva’ administración siga buscando la innovación, es por eso que también estableció que el camino a la postemporada estará regido bajo un sistema de puntos, como ya se realizó tiempo atrás, y estos se definirán “de acuerdo con el lugar de cada club en el standing en cada vuelta”. En pocas palabras, parece que las confusiones se mantendrán.

Uno de los cambios más sonados tras la Asamblea se dio en referencia a los días de juego, ya que ahora se tendrán dos días descanso (lunes y martes), y el resto de la semana se dividirá en dos series. La primera de dos partidos y la segunda de tres. Esta variación es por tres razones: facilitar traslados, otorgar otro día de descanso a los peloteros y eliminar el día (martes) en que las entradas son menores. Este punto resulta más que interesante.

En cuestión de los playoffs, ahora entrarán a postemporada seis equipos por zona, es decir solo dos novenas quedarán fuera. Las críticas a este punto fueron varias apenas se anunció, pues muchos aficionados pensaron que se le daría vida al equipo catalogado como “mejor perdedor”, pero no será así. El propio presidente de la LMB estableció que los primeros dos lugares pasaran directo, a la espera de la series que se disputarán entre las novenas3-6 y 4-5.

Según los datos arrojados por la propia LMB, hasta el día 29 de agosto, a los diferentes estadios asistieron 4 millones 97 mil 275 aficionados considerando los dos campeonatos del 2018. Eso, siempre de acuerdo a la liga, representó un incremente del 8.37% en comparación al mismo periodo del 2017. Sin embargo, pese a los supuestos buenos resultados, decidieron regresar al formato anterior, lo que hace preguntarnos, ¿qué fue lo que falló?

Una de las principales razones de este cambio pudo venir por el periodo de descanso al que fueron sometidos los equipos que no llegaron a postemporada, ocho en total, y los que posteriormente fueron eliminados. Entre la postemporada y Serie del Rey, además del posterior Juego de Estrellas, varios conjuntos tuvieron que enfrentar partidos amistosos para no perder el ritmo de competencia.

Sumado a lo anterior, es probable que después del primer certamen muchos de los aficionados hayan perdido el interés tras conocerse al campeón, que por cierto fueron los Leones de Yucatán. La difusión del nuevo formato en 2017 quizá no fue la idónea, por lo que varios amantes de la Pelota Caliente vieron triunfar a los felinos y después se desentendieron, producto de la desinformación. Para ejemplo lo visto en la jornada inaugural de la segunda campaña y lo que sucedió en el Fray Nano durante la Ex Guerra Civil, cuando en ninguno de los tres encuentros de la serie el inmueble pudo llenarse a plenitud.

“Una lástima que se experimente con la LMB, un circuito que tiene tradición e historia”, señaló el histórico cronista Pepe Segarra tras darse a conocer los nuevos cambios, además de asegurar que el experimento de dos torneos trató de priorizar el aspecto comercias antes del deportivo. Por su parte, Javier Salinas, mencionó que “vienen más cosas para los fans, para los jugadores. Siguen llegando patrocinadores que antes no querían”, ‘confirmando’ que el interés de publicidad se mantiene, algo que no necesariamente es malo para que el beisbol, pero que se debe buscar hacer sin dañar la tradición del juego, como sucedió en 2017.

Por el momento, la revolución del beisbol falló en la LMB.

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