Fernando Platas: Orgullo mexicano y medallista olímpico en Sídney 2000

Fue uno de los grandes clavadistas nacionales.
Uno de los atletas más importantes del deporte mexicano | Foto: Getty Images

La disciplina de los clavados ha dejado varias satisfacciones para el deporte mexicano y Fernando Platas es uno de sus máximos exponentes. Participante en cuatro justas olímpicas, el atleta oriundo del Estado de México alcanzó el punto más alto de su carrera en los Juegos de Sídney 2000.

Nacido el 16 de marzo de 1973 en Naucalpan, Fernando Platas dio sus primeros pasos en los clavados a muy temprana edad. A los siete años quedó enamorado de las plataformas, trampolines y fosas, a pesar de que a muchos entrenadores les parecía alguien muy pequeño y frágil.

Alcanzó la gloria en su tercera participación olímpica | Foto: Getty Images

En 1990 comenzó a robar miradas al obtener tres medallas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la Ciudad de México. Un par de años más tarde, Fernando Platas clasificó por primera vez a una justa olímpica en Barcelona 1992, y apenas era el inicio de una brillante trayectoria.

Después de representar a México en los Campeonatos Mundiales de Natación, recibió el Premio Nacional del Deporte y asistió a Atlanta 1996. Hasta ese momento, Platas ya era un clavadista consagrado y reconocido a nivel internacional, pero le hacía falta la recompensa olímpica.

Fue en Sídney 2000 cuando encabezó a la delegación mexicana como abanderado, en un evento que quedó marcado para siempre en su memoria. El martes 26 de septiembre del 2000, Fernando Platas se presentó a la final del trampolín de tres metros junto a una oncena de clavadistas.

La prueba constaba de seis rondas y tras el quinto clavado, Platas marchaba en el tercer puesto por detrás de los representantes de Rusia y China. En su sexto turno, el mexicano de 27 años cerró con dos y media vueltas al frente con dos giros de 3.4 grados de dificultad, obteniendo puntuaciones sobre ochos.

Platas compartió podio con los representantes de China y Rusia | Foto: Getty Images

Faltaba el clavado del ruso Dmitri Sautin, y al querer arriesgar para asegurar el oro, no logró controlar los giros y recibió bajas puntuaciones. El representante de Rusia descendió hasta el tercer lugar y con 708.42 puntos, y Fernando pudo quedarse con la medalla de plata; la más importante de su carrera.

Ante 15 mil espectadores y millones de testigos en todo el mundo, Fernando Platas emuló las hazañas obtenidas por otros grandes clavadistas mexicanos como Joaquín Capilla, Juan Botella Medina, Álvaro Gaxiola, Carlos Girón y Jesús Mena, y a su vez fue el guía de otros jóvenes que también ganaron un metal olímpico.

Tras colgarse la plata en Sídney 2000, Fernando Platas fue abanderado en Atenas 2004, donde terminó en el quinto lugar y decidió ponerle punto final a su carrera. Tras su retiro, se desempeñó en cargos públicos relacionados con el deporte, pero su nombre siempre será recordado como uno de los grandes atletas mexicanos.

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