Venezuela vive momentos muy turbulentos política y socialmente. La crisis que afecta al país sudamericano desde hace varios años se agudiza cada vez más con el paso de los días y todos los aspectos de la población han salido afectados. Por supuesto, uno de ellos, el deporte.

Si bien es entendible que hay otros problemas mucho más importantes por solucionar, como servicios de alimentación o luz, es imposible dejar de hablar de otros aspectos que también tienen relevancia en la sociedad y es aquí donde entra el deporte, como una actividad recreativa  o de entretenimiento que siempre ayuda a desprenderse, al menos por un momento, de todo lo que sucede alrededor. Algo que en Venezuela ya no sucede igual.

Equipos de futbol en Venezuela protestan por el apagón

Era inevitable que la crisis política, social y económica no afectara a las  labores deportivas, pero… ¿cuánto lo ha hecho? En días recientes se hicieron virales unas imágenes protagonizadas por los equipos de Caracas y Zulia, ya que decidieron no jugar su partido como forma de protesta por la falta de energía eléctrica que afecta prácticamente a toda Venezuela.

Al final, la Federación Venezolana de Futbol decidió suspender todos los partidos, de todas las divisiones, hasta que las condiciones no sean óptimas para el desarrollo de los juegos programados.

Dicha crisis no solo ha afectado al futbol, pues también ha dejado mal parada a Venezuela en su deporte por excelencia: el beisbol.

En enero pasado, la final de la Liga Venezolana de Beisbol se vio suspendida, después de que el equipo Leones de Caracas no saliera al terreno de juego, argumentando que se debía guardar respeto por la situación actual de Venezuela. Al final, dicha serie terminó por completarse.

Beisbol: un daño colateral más por la crisis de Venezuela

Sin embargo, los problemas en el deporte también han trascendido al plano internacional -como cualquier otro aspecto-. En 2018 y 2019, el país sudamericano estaba programado para ser sede de la Serie del Caribe, pero en ninguno de los dos años pudo asegurar garantías en cuestión seguridad, para que los equipos visitantes pisaran suelo venezolano, por lo que fue su candidatura le fue retirada.

La crisis de electricidad es un golpe más de los muchos que la sociedad venezolana ha recibido en los últimos meses. Que ellos piensen en entretenimiento y deporte parece imposible. Sin embargo, a estas alturas, todo suma (como la suspensión del deporte) para que la crisis se siga agravando.