¿Fantasmas? Cruz Azul se impone a sus errores y se mete a la final ante un gris Monterrey

Cruz Azul derrotó 1-0 a un gris Monterrey. Milton Caraglio, primero villano y luego héroe, al hacer el gol que vale una final.

Cruz Azul lo hizo. A pesar de que los fantasmas se asomaron en el Estadio Azteca, la Máquina se impuso 1-0 con gol de Milton Caraglio. El argentino había fallado un penal en la primera mitad. Pero este Cruz Azul tiene otra mentalidad. Se repusieron al error y con toda justicia, están en la final del Apertura 2018.

Caixinha hizo tres cambios con respecto al partido de ida. Dejó a Cauteruccio, Baca y Madueña en la banca para dar entrada de inicio a Caraglio, Salas y Lichnovsky. Diego Alonso dejó a Dorlan Pabón en el banquillo para darle la oportunidad de inicio a Avilés Hurtado. Las intenciones eran claras: Cruz Azul quería la pelota para buscar el gol del empate de la eliminatoria. Monterrey buscaba matarlo al contragolpe.

Monterrey se murió de nada en la cancha del Azteca (Imagen: Getty)

El guión se cumplió los primeros minutos. Cruz Azul tenía la posesión y Monterrey esperaba ordenado atrás. La primera ocasión llegó al minuto 15. Un buen centro para la cabeza de Caraglio, quien remató desviado. La Máquina se apresuraba y cometía errores en el control y la posesión. Monterrey también era presa de la tensión, por lo que el partido era más de nervio que de calidad.

Muchas faltas y el juego era cortado, sin ritmo. Al minuto 33, Rodolfo Pizarro salió lesionado. A la siguiente jugada, Milton Caraglio sacó un riflazo que Barovero no pudo atajar de manera correcta. En el rebote, le cometieron penal a Alvarado.

El propio Caraglio se hizo responsable de ejecutar el penal. Y lo hizo de la peor manera. Quiso colocar demasiado el balón y terminó por mandar la pelota afuera. Respiraba Monterrey. Los fantasmas azules aparecían en el Azteca.

Dorlan Pabón entró por Pizarro. Cruz Azul quería recuperarse del fallo de Caraglio. Pabón tuvo una clara para aumentar la ventaja, pero decidió mal. El Monterrey cerró mejor el primer tiempo, que terminó con todo igual.

La segunda mitad arrancó igual. Cruz Azul con la necesidad de empatar y Monterrey aguantando. Y la resistencia rayada se rompió en el minuto 55. Otro disparo de media distancia, de Adrián Aldrete, volvió a ser mal atajado por Barovero. Ahora sí, Caraglio no falló y empujó el balón a las redes. Se marcó fuera de lugar, pero el VAR intervino y lo dio por bueno. La Máquina empataba el global. El Monterrey era el obligado atacar.

Cruz Azul se vino anímicamente arriba. Estuvieron cerca del segundo con un remato de Lichovski. Diego Alonso movió la banca. Entró Madrigal y salió Montes. Monterrey tenía que arriesgar.

No obstante, los Rayados no encontraban como inquietar a Corona. La defensa el Cruz Azul frustraba todas las intentonas regias. Gallardo entró por Vangioni, buscando mayor profundidad por las bandas. Pero ésta no llegaba.

Caraglio fue el héroe del Cruz Azul (Imagen: Getty)

Caixinha decidió fortalecer su mediocampo. Dio minutos a Baca por un inoperante Alvarado. Monterrey se asomaba con ganas, pero con pocas ideas al frente. Corona no se había ensuciado al uniforme. La noche del cancerbero azul era demasiado tranquila y Monterrey no lograba apretar lo suficiente para inquietar a la afición celeste.

Cruz Azul tuvo el segundo en las botas de Cauteruccio, pero su remate pasó por arriba de a puerta de Monterrey. Los centros eran la única manera en la que la pelota entraba al área del azul.

El segundo estaba más cerca que el empate. Monterrey se moría de nada en la cancha del Azteca. El Cruz Azul con carácter e inteligencia controlaban la pelota y agotaban los segundos.

El partido terminó. Cruz Azul se metió a la final. Cruz Azul está a un paso del título. Y están listos para por fin acabar con sus demonios.

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