El Clásico Español es todo un evento a nivel mundial. El Real Madrid y el Barcelona son dos de los equipos que más aficionados tienen en el planeta. Es un partido que ha trascendido el territorio español y se ha convertido en un clásico de todo el orbe. Pero ¿por qué el Clásico Español divide a México? ¿Qué tienen estos dos equipo que provocan que las pasiones y las emociones se desboquen?

Así era el mundo en el último Clásico Español sin Cristiano y Messi

Hugo Sánchez y el madridismo en México

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Hugo Sánchez disputando el Clásico (Imagen: Getty)

A finales del siglo XX, el futbol no era un fenómeno tan globalizado como lo es hoy en día. No era tan sencillo ver partidos de otras ligas ni la Copa de Europa —como se le conocía por aquel entonces a la Champions League—. El consumo de futbol era de las ligas locales, con poca cobertura al balompié extranjero. En México, el boom por el interés al futbol foráneo llegó cuando Hugo Sánchez emigró a Europa. El canterano de Pumas tuvo un paso por el Atlético de Madrid, pero cuando en 1985 se oficializó su traspaso, Televisa adquirió los derechos para transmitir los partidos del Equipo Blanco.

Así, millones de personas podían ver en televisión abierta los partidos del Real Madrid. Pudieron conocer y aprender más de la historia y la grandeza del club de la capital española. También supieron que su máximo rival era el Futbol Club Barcelona. Se vio así en vivo y directo un Clásico Español. Esto fue generando una gran afición al Equipo Merengue en Mexico. Los mexicanos aprehendieron todo lo que implica ser madridista y Hugo fue el catalizador con su capacidad goleadora y los títulos que obtuvo.

Aún cuando Hugo dejó el equipo en 1992, las bases de la afición al Real Madrid estaban ya bien cimentadas en nuestro país. Claro, con el madridismo surgió el antimadridismo teniendo en el Barcelona a su mejor representante.

Rafa Márquez, Ronaldinho y el barcelonismo en México

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(Imagen: Getty)

El Barcelona ha tenido grandes jugadores a lo largo de su historia. Sin embargo, eran un equipo que no traspasaba las fronteras de la Ciudad Condal, opacado por los logros del Real Madrid y su éxito en Liga y en Europa. Cuando Johan Cruyff se hizo cargo del equipo como entrenador, logró conjuntar un equipo cuyo estilo de juego era el “futbol total”. El holandés llevó al Barça a su primera copa de Europa y empezó a alejar los fantasmas blancos que lo acechaban. No obstante, estaban lejos de todos los títulos de su acérrimo rival.

Sin Cruyff, el Barcelona sufrió para volver a alcanzar la gloria europea. Pasaron los años y todo cambio cuando en 2003 llegó el futbolista más sonriente de la historia: Ronaldinho. El carisma y el arte del brasileño para jugar hizo que millones de aficionados se volcaran a ver los partidos de los blaugranas. México no estuvo exento del fenómeno. Porque, además, en ese mismo año, Rafael Márquez fichó por el Barça, aumentado el interés por los culés.

Para ese entonces, el cable y la tv satelital ya difundía La Liga de España y la Champions League. El internet estaba entrando en su auge y los futboleros podían estar más cerca del futbol europeo. En México, cada vez era más común ver a aficionados con camisetas de equipos como el Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Milán, Inter, Juventus y Bayern. Las ligas europeas ofrecían otro nivel y alternativas para disfrutar del futbol. El Barcelona comenzó con su etapa ganadora y eso les trajo muchos nuevos seguidores, con muchos mexicanos incluidos.

Era Messi vs Cristiano Ronaldo

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(Imagen: Getty)

Entonces llegó el 2009. Cristiano Ronaldo, ganador del Balón de Oro y campeón de todo con el Manchester United, firmó con el Real Madrid. Por su parte, el Barcelona, de la mano de Pep Guardiola y de los pies de Leo Messi, desplegó un futbol que enamoraba y encantaba. Humillaron a sus rivales en el Clásico y lograron ganar seis títulos en un año natural. Algo que nunca se había logrado. Millones de personas se volvieron culés y devotos al astro argentino.

Los madridistas, viéndose superados por el odiado rival, se abocaron a Cristiano Ronaldo. Con José Mourinho se llegó al máximo punto de encono en el Clásico. El portugués creó un ambiente bélico entre ambos clubes, que incluso llegó a comprometer a la Selección de España. Esto trascendió a la afición, sin importar la nacionalidad ni el origen. Con el fácil acceso a medios españoles, no era raro ver a los mexicanos debatir acaloradamente sobre la rivalidad. Madridistas y culés trataban de probar su superioridad y cada clásico estaba cargado de tensión, tanto dentro como fuera de la cancha.

Fue por este tiempo que empezaron a aparecer las primeras peñas de ambos equipos en nuestro país. El sentimiento madridista y el sentiment culé llevó a blancos y blaugranas a tener grupos de aficionados avalados oficialmente por el club. Ahí se reúnen para vivir su pasión, celebrar los triunfos y sufrir con las derrotas.

Florentino Pérez ya habría elegido a su sucesor en el Real Madrid

Un país dividido por un Clásico Español

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(Imagen: Getty)

La rivalidad que existe entre aficionados del Real Madrid y Barcelona en México es tan sentida como si se tratara de aficionados de España. El crecimiento del Barça en lo deportivo ha provocado que se sientan en igualdad de condiciones con el Madrid. El Clásico ya tiene otra connotación porque el mundo está pendiente del partido, al punto que hasta el horario está pensado para que llegue a personas de 183 países.

Los fieles de ambos clubes ya están listos para una edición más. Aunque parezca extraño, en nuestro país hay más culés que merengues. Tal vez han sido los éxitos que, según un estudio reciente, haya más aficionados del Barcelona en México que del Real Madrid.

Así, una rivalidad que en nuestro país se gestó en las épocas de Hugo Sanchez y que se estableció con la llegada del Barça de Guardiola, vivirá por primera vez en 10 años un Clásico sin dos de sus más grandes protagonistas: Cristiano Ronaldo y Leo Messi. No obstante, seguramente en México se vivirá con la misma pasión que se viene haciendo desde hace más de una década.