Chris Froome, el “keniano” que conquistó el Tour de Francia

Con las manos en lo alto fue como entró a los Campos Elíseos el ciclista Chris Froome, tercera vez con el malliot amarillo y consiguiendo su cuarto Tour de Francia,...

Con las manos en lo alto fue como entró a los Campos Elíseos el ciclista Chris Froome, tercera vez con el malliot amarillo y consiguiendo su cuarto Tour de Francia, marcando una nueva época de dominio en el ciclismo mundial.

Con esta corona, Froome se pone a uno del exclusivo club de los cinco Tour de Francia en el que están los apellidos de Anquetil, Merckx, Hinault e Induarain. Así, el keniano de nacimiento pero con la nacionalidad británica, conquistó la edición 104 de la competencia escoltado por el colombiano Rigoberto Urán y el francés Romain Bardet, segundo y tercero, respectivamente

“Este tour ha sido mi mayor desafío. El rendimiento de mis rivales me han llevado a un gran nivel. Agradezco el espíritu de deportividad, hemos corrido los unos contra los otros, hemos sufrido juntos, pero la camaradería en el pelotón hacen grande el Tour”, declaró el británico tras cruzar la meta.

La competencia más demandante del ciclismo en el mundo puede poner a temblar a cualquiera, sin embargo para Chris Froome puede resultar un paseo ya que comenzó su aventura en el ciclismo con un vehículo de hierro por las sabanas kenianas (donde nació) entre animales salvajes.

Hijo de una familia británica, por el trabajo de su padre vivió su infancia en el continente negro donde nació su amor por el deporte. En Sudáfrica desarrolló su técnica durante la adolescencia. Desde su presentación en sociedad en 2011 durante la Vuelta de España, Froome demostró su poder con la cadena y las dos ruedas estando a punto de llevarse la corona.

No tiene la popularidad de Bradley Wiggins o Mark Cavendish en el Reino Unido, ellos ya ganaron el atleta del año y él no ha sido considerado a pesar de representar a la bandera de la Reina. 

Froome tiene la clase de un caballero inglés, una sonrisa calma y mucha discreción, debajo de esa armadura vive un guerrero africano que conquistó Francia en cuatro ocasiones poniendo su nombre en letras doradas.

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