Más que conocida por su trabajo a favor de las mujeres, la estadounidense Serena Williams aprovecha cada oportunidad que tiene para alzar la voz por ellas y concienciar sobre la lucha diaria que viven, desde enfermedades hasta machismo.

El día que Serena Williams usó la lucha contra el sexismo como arma de manipulación

En esta ocasión, por ser el mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, la tenista accedió a formar parte de una campaña sobre esto. Mediante sus redes sociales publicó un video en el que se le puede ver sin blusa ni sostén, cubriendo su busto con sus manos.

En él canta la canción I Touch Myself (Me Toco) del grupo The Divinyls, en honor a Chrissy Amphlett, coescritora del tema, quién murió por esta enfermedad a los 53 años. “Elegí esta canción para que las mujeres recuerden que deben poner su salud primero”, señaló.

Sobre lo difícil que fue grabarlo escribió: “Sí, tuve que hacer un esfuerzo para salir de mi zona de confort, pero lo hice porque es un problema que afecta a todas las mujeres, de todos los colores y en todo el mundo. La detección a tiempo es la clave, salva tantas vidas”.

El Día Mundial contra el Cáncer de Mama se celebra el 19 de octubre.

Serena renace con esta campaña luego de dos polémicas que enfrentó en menos de un mes. Primero el encontronazo que tuvo con el árbitro de la Final del US Open, luego de que la señalara por recibir instrucciones de su entrenador del banquillo. De este juego, la japonesa Naomi Osaka se llevó el trofeo de campeona, Williams una multa de 17 mil dólares por concepto de tres faltas.

Durante la conferencia de prensa defendió a capa y espada su postura, alegando que si fuera hombre no estaría siendo castigada.

Antes de eso, fue criticada por el uniforme que llevó en el Roland Garros, un traje de una pieza que fue diseñado especialmente para ella luego de las complicaciones que tuvo por el nacimiento de su hija. Tanto fue el escándalo que la Federación Francesa de Tenis aseguró que no serían permitidos esta clase de trajes en el futuro.

Tanto la tenista como Nike (marca creadora del traje) se unieron para crear una campaña con el fin de detener la vigilancia al cuerpo de las mujeres.