Caixinha, el palmarés del técnico con más presión de la Liga MX

La historia entre Pedro Miguel Faria Caixinha y el futbol no tiene demasiados capítulos. Como jugador no hay mucho que contar, excepto que fue portero y se retiró a los...

La historia entre Pedro Miguel Faria Caixinha y el futbol no tiene demasiados capítulos. Como jugador no hay mucho que contar, excepto que fue portero y se retiró a los 28 años. Como entrenador, pareciera que apenas comienza.

Pedro Caixinha nació en Beja, Portugal. Por tradición, antes de pensar en el futbol, fue forcado: una suerte de mozo que enfrenta, en grupo, a los toros para tratar de detenerlos por los cuernos.

Su carrera como técnico comenzó en 1999 y no se entiende sin José Peseiro (técnico portugués), quien lo arropó y lo nombró su auxiliar en distintos equipos, en los que destacan el Panathinaikos, Rapid Bucarest y la Selección de Arabia Saudita.

Su andar como auxiliar terminó en 2010 para dirigir a su primer equipo de primera división, el União Leiria, de Portugal, después el Club Desportivo Nacional, del mismo país. De ahí, en 2013, emigró a México para dirigir al Club Santos Laguna.

Llegó como un completo desconocido, pero se vio con buenos ojos que los clubes mexicanos comenzarán a fijarse en técnicos europeos. Aquí consiguió hacerse de un currículum, en 2014 ganó la Copa MX, en el Clausura 2015 la Liga MX y posteriormente el Campeón de Campeones. Logros que lo hicieron acreedor al galardón del mejor entrenador de la Liga Mexicana en el Clausura 2015.

El romance con México se pausó y Caixinha voló a Catar para dirigir al Al-Gharafa Sports Club; luego, en 2017, fue contratado por el Rangers de Escocia donde demostró que entre él y México existía una especie de simbiosis: se llevó a Eduardo Herrera y Gullit Peña como refuerzos.

A su vuelta a México, para dirigir al Cruz Azul tendrá que retomar sus días como forcado, el club capitalino es un toro sin dirección. Un joven entrenador como el portugués puede causar dudas al llegar a un equipo que en momentos se ve desesperado, pero habrá que reconocer que tiene una forma meticulosa y particular de dirigir que podría beneficiar a los cementeros.

No resulta descabellado, comparar el oficio del forcado con el de entrenador, sobre todo de un equipo con una gran afición que exige un título. Ahora habrá que pensar en los posibles refuerzos que Caixinha solicitará para encaminar al campeonato de Liga a un astado que hace mucho perdió el filo de sus cuernos.

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