¡Estoy harto de las bromas del 28 de diciembre!

No existe un registro sobre cuál es el origen del Día de los Inocentes y mucho menos de por qué hacemos bromas el 28 de diciembre. En el Nuevo Testamento,...

No existe un registro sobre cuál es el origen del Día de los Inocentes y mucho menos de por qué hacemos bromas el 28 de diciembre. En el Nuevo Testamento, la Biblia dice que después del nacimiento de Jesús se ordenó matar a todos los recién nacidos primogénitos de Belén (ya me los imagino preguntando, “¿es su primer hijo?, ¿No? Ok, lo voy a matar”) hasta encontrar a Jesús, el Rey de los Judíos. La exigencia provino de Herodes I, el Rey de Judea, que tenía miedo de perder su ostentosa posición.

Con el tiempo, Herodes creyó —y le hicieron creer— que había aniquilado al Mesías. Probablemente así vivió el resto de sus días. Algo así como los aficionados de Pumas o Cruz Azul que viven en su nube de grandeza (así déjenlos, no los desmientan).

A raíz de esa cruel matanza surgió otra matanza, la del ingenio. Seamos sinceros, ¿a alguien le gusta o divierte ver imágenes de falsos embarazos, casamientos, cambios de residencia y —las que más odio— falsas noticias deportivas?

En los recientes años los rumores de fichajes dentro del mundo deportivo han generado mucha expectativa, más de la necesaria. Y por supuesto lo digital, apelando al click fácil, se han desvivido publicando notas de posibles llegadas de jugadores. Basta echarse un clavado al Draft pasado.

El reto radica en captar el mayor público posible, últimamente valiéndose de escándalos, vida privada y temas con encabezados como “candentes fotos de la esposa Mateus Uribe”. Sí, medios deportivos publicando ese tipo de notas porque Uribe es futbolista. ¡Ka-ching! El morbo igual que la nostalgia, siempre venden.

Claro que el contenido corresponde a la ética y criterio de los editores. Y el daño es menor ya que el internet da la sensación de ser efímero (si no aparece en el timeline de Facebook no existe). Por lo que le otorgo toda la responsabilidad a los medios deportivos impresos que quedan para hacer contenido de calidad. Ojo, no digo que en el digital no se haga. Pero el papel podría cambiar el morbo por la nostalgia y hacer que los lectores quieran tener un ejemplar en sus manos.

El misticismo del papel le ha dado superioridad ante los ojos de los que redactan y de los que leen. Y si las breaking news encontraron su brecha en las redes sociales, ¿para qué sacarlas al otro día en el impreso? Ya de por sí es complicado imprimir, como para desperdiciarlo con noticias viejas. El internet ha hecho parecer que los periódicos siempre son de ayer.

De ahí mi enojo con el Día de los Inocentes. ¿Te gusta jugar y bromear?, hazlo en las redes sociales y utiliza el papel para plasmar especiales, textos de largo aliento y una serie de cosas que hagan de tu producto un arte-objeto.

Mi inconformidad no es solo con las bromas gastadas, sino con los medios que deciden salir el 28 de diciembre con una portada de escasa creatividad. Hace mucho tiempo que la realidad superó la ficción y el deporte no es la excepción. Ronaldinho ya vino a México y los jugadores europeos ya no son inalcanzables.

Semanarios en lugar de periódicos. Reportajes en lugar de chismes. Crónicas en lugar de bromas.

Dejemos de subestimar, claro que la gente quiere leer. Los deportes no son solo el resultado del partido, hay todo un entorno que merece ser contado y que resultaría bastante entretenido.

Esto lo escribo a título personal, porque prefiero (si no queda de otra) que las bromas se hagan internet y que los impresos merezcan ser guardados en los libreros por su contenido bueno y atemporal.

Soy positivo y quiero que el próximo 28 de diciembre, los medios hagan que me trague mis palabras y no aparezcan portadas con bromas de mal gusto.

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